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jueves, 27 de junio de 2019

FUNDACIÓN DEL FUTURO


Estambul al caer la tarde



Mientras bebemos, el crepúsculo va trazando cárdenos tonos sobre las colinas del viejo Sarayburnu.
Amor mío, las gaviotas han levantado vuelo hacia el inobjetable azul del Mármara, y en mis manos atestadas de ti, siento el gozo de un pan en vasta estrechez.
Vinimos a dejar tu juventud opacada por mis desatinos, los mares de soledad que no merecimos, las almohadas vacías, mis culpas que dolorosamente debemos tragar cada día.
Vinimos a matar y renacer en esta milenaria colina de Bizas. Vinimos a tapizarnos de caricias esmeralda, a arroparnos de besos.
Es el verano. Algunas gasas de humo se levantan sobre las mesas. Los parroquianos se sumergen en ellas mientras ríen como nosotros. Estambul hierve más con el devenir que con los 33 grados.
El amable Ahmed insiste en hacernos una foto. Hay miles como tú y yo, y sin embargo la Istiklal domina. Aquí donde casi nadie habla nuestro idioma, donde no nos conocen, donde nunca habíamos soñado dormir ni comer, perdonar ni trascender.
Vinimos para, entre los amables bizantinos, recuperar la fe.
Vinimos a matar mi pasado y fundar nuestro futuro.



Derechos Reservados 2019 de Rogger Alzamora Quijano

viernes, 12 de enero de 2018

LA OTRA REPÚBLICA DOMINICANA (Fragmento)




Escribe: Rogger Alzamora Quijano


Cuando busqué un lugar tranquilo y apropiado para corregir un libro, me sorprendió ver fotografías de Juan Dolio. Como mucha gente siempre asocié inconscientemente República Dominicana con Punta Cana. Prefiero evitar lugares demasiado turísticos y las playas per se. Fue así como propuse Juan Dolio para ser punto de reunión entre el autor del libro, el traductor y yo, convencido por Tripadvisor. Me pareció que sería el lugar perfecto para la misión. Santo Domingo está lleno de lugares encantadores, buena parte de ellos en la costa menos accesible: Puerto Plata, Nagua y Samana. Un poco lejos para nosotros, que debíamos ganarle tiempo al tiempo.

Arribé al aeropuerto Las Américas a medianoche. Pequeño, en relación a otros de la región, lucía casi desierto, pero con una temperatura agradable. Me recogió Carlos en su minivan. Cincuenta minutos más tarde nos desviábamos desde la Autopista Las Américas hacia la derecha, por un breve y polvoriento camino, rumbo a Juan Dolio. Algunas edificaciones que luego de su auge y fracaso se están volviendo a emprender entre los resorts tipo Barceló, Hemingway, Costa del Sol, Sun Village, Guabaverry, etc, se alzaban, igual que el blanquísimo complejo de tres edificios, de unos quince pisos cada uno, en el Boulevard de Juan Dolio: Condominio Marbella. Carlos se detuvo en la puerta del número tres. Me acompañó hasta el piso nueve. De los tres era el primero en llegar. En la sala estaba somnoliento monsieur Laurent, un francés afincado en Santo Domingo, propietario de un par de apartamentos en este complejo. Mi contratante ya había coordinado todo con él, así que Laurent se limitó a darme la bienvenida y entregarme las llaves. Una vez solo, recorrí las amplias habitaciones y la terraza. Enfrente, un tranquilo Mar Caribe en nocturno esplendor. Todavía tenía en las manos el inventario de muebles y las reglas de convivencia del condominio. No era mi asunto, así que lo dejé sobre la mesa y salí a la terraza y me senté a fumar.


Después de seis de los nueve días que estaría en el país trabajando a horario completo, terminamos la tarea. Por las noches, indefectiblemente bajábamos a tomar un trago en Coco's Bar y a ganar el mar o la piscina, ambas tibias y deliciosas. Por las mañana me levantaba antes de las seis para trotar un poco por los predios aledaños. El día siete fuimos los tres a Santo Domingo en un taxi. La primera impresión fue la misma que estoy seguro tuvieron los hombres de Colón: un lugar precioso, mucho calor y excesiva humedad. El Parque Colón, Plaza de la Catedral o Plaza Mayor, atiborrada de frondosos árboles y restaurantes deja ver una esquina para la Catedral, viejísima y acondicionada con vidrios -para evitar a los fieles el suplicio del excesivo calor durante los oficios-. La vieja Catedral es fabulosa. Unos pasos a la izquierda, en el malecón del Río Ozama está, se dice, la Ceiba de Colón, el legendario árbol donde el aventurero habría atado sus carabelas. La Zona Colonial de Santo Domingo es indudablemente lo mejor que vimos. El Alcázar de Colón, el Museo de las Casas Reales, las calles El Conde y Las Damas, entre otros atractivos sumaron nuestra experiencia. Alguien nos sugirió ir al malecón para almorzar. La vista desde el restaurante Adrian Tropical es tan hermosa que hasta se esfuman las ganas de comer. En estos restaurantes turísticos el objetivo es el dinero del turista. Me bastó un recio mofongo, que no terminé. Pero nos gastamos dos horas en beber unas cuantas rondas de Néctar Caribe y Vodka Tropical. Al filo de las seis, decidimos regresar al centro. Tras ,una breve caminata tomamos un taxi de regreso a Juan Dolio. Esa noche, el autor del libro el y traductor emprendieron el retorno. Yo me quedé un par de días más.


Al día siguiente me alisté para ir a San Pedro de Macorís. Caminé dos kilómetros hasta la autopista, sin hacer caso de un hombre que me recomendó llevar paraguas. Craso error. La tormenta se desató antes que yo abordara el autobús. Ha sido una de las pocas veces que usar, como prefiero siempre, transporte público me jugó una mala pasada. El conductor, con la complicidad (o pasividad, da igual) de los pasajeros-testigos, terminó por timarme. Aprovechó que estaba más incómodo por mi ropa mojada y el sauna que se vivía dentro, que acabó cobrándome el equivalente a cinco dólares por un boleto, que en realidad cuesta uno. No fue todo: ya en San Pedro cometí otro error. Siguiendo la sugerencia de una página web, comencé visitando el Mercado Municipal: territorio de la sanguaza y las moscas y bichos que prefiero no describir, el desorden, el caos, que empeoró con el diluvio que discurría barroso por sus apocalípticos pasadizos.

Cuando por fin me senté en la terraza de mi ocasional palacete, en Juan Dolio, mientras aguardaba una nueva tormenta, tenía en mi balance mil razones para volver a Juan Dolio y República Dominicana, y una sola que no repetiré: el Mercado Municipal de San Pedro de Macorís.

Después de entregar las llaves a Laurent, me senté a esperar con un trago y unos cigarros, el que sería el conmovedor amanecer verde absoluto.


De: CUADERNO DEAMBULANTE Derechos Reservados Copyright © 2017 de Rogger Alzamora Quijano

lunes, 30 de octubre de 2017

LAS MAGRAS FLORES



¿Dónde están las tumbas abuela?
¿En algún rincón de este intrincado cementerio?
¿En la ladera donde están los muertos sin ralea?
Éramos pobres y no había para mausoleo.

¿Dónde están tú y el abuelo?
Los muertos ya no sienten, dijiste.
¿Por qué tengo dos apellidos y ninguna huella?
¿Los sembraron en el gélido pajonal?

¿Dónde están tus húmeros y las manos avispas del abuelo?
¿En el recodo para bohemios y musas?
¿En sus tambores que ya no suenan?
¿En el secular olvido de tu progenie?

Vine a encontrar tu cruz en los predios próximos al abismo,
donde nace la pushanya, donde duerme la niebla.

Encontré magras flores y no tu lacónica cruz que yo pinté de morado.
Todo es nuevo, incluso los muertos.

No hay lugar para los olvidados.
No hay cruces moradas, solo sepulcros nuevos.
Nada de ti. Nada del abuelo.
Ni la fugaz memoria de tus abrazos,
ni sus pasos viajeros, ni su sorda melodía.

No encuentro tu morada.
Ya no hay Josefas ni Amadeos.
Fueron desterrados del mundo del silencio,
a las aguas inexorables del olvido.


De: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2017 de Rogger Alzamora Quijano

lunes, 11 de septiembre de 2017

DESTIEMPO



Si hay verde botella o celeste esperanza.
Si hay plan de sustento ante el retiro.
Si hay miedo.
Si hay un menú secreto para el hambre de recuerdos.

Si hay proyectos o tendencia al reposo.
Si hay muerte de frío o vida de sueños.
Si seguir fumando después de.
Si celebrar los ochenta o transigir.
Si habrá más castigo y menos cielo.
Si aguarda un patio de vicisitudes
o una primavera de hospitales. No sé.

Sordo pretérito, tenaz ser fugaz existir,
presente completo futuro complejo.
Tiempo destiempo.


De: versos conversos Derechos Reservados © Copyright 2017 de Rogger Alzamora Quijano

sábado, 26 de agosto de 2017

LENGUA PROPIA



porque arriba
hay algunos que manejan todo

Carlos Germán Belli - Segregación No. 1



Denuncio
Jotas y haches
Recursos que sacuden alfabetos
Ahogan diptongos por sinalefas y cada indicio de vana retórica

Extirpo
O cerceno átonas con punzantes tildes
Letra por letra versos completos
Sin garganta ni métrica sin rima ni angustia

Delato
Al abyecto sustantivo que multiplica y discrimina
Ignoro adjetivos verborrea
Hipocresía banal paradoja

Aniquilo
El símil tóxico
Adiós confusos subjuntivos
Réquiem alegoría
Modo olvido
Adiós ironía eufemismo y garabato





DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2017 de Rogger Alzamora Quijano

viernes, 26 de mayo de 2017

CUMBIA



A Enrique Delgado Montes




El maestro da pie. Emerge el ritmo.
Noche sudor y contrastes, la primera fluye
cual alarido.
Limpia, punzante, animosa.
Wah wah psicodélico.
El bajo intenta el desafío.
Probando probando el cantante
altera la espera.
Ha llegado el momento,
angustia y silencio terminan.
Tumtum tumbadoras, truenan profundas
sobre el escenario ansiedad.
Cadencias tono alegría,
serpientes algarabía
encandilan pies hombros cintura.



Goce de timbales, cincel de silencios,
entre aro cáscara y cencerros,
patio de los requiebros, manos timbalero,
parche y platillo.
La segunda se disfraza oportuna.

El mito entra en trance,
no como los rockeros que cierran los ojos.
Este guitarrero mira el convite,
trastes agudos vibración y cuerdas,
vigila lance aprieto descontrol
y goza los goces del gentío
Rímac cumbre de gracia, Rímac jolgorio,
genio cumbia, arco iris armonía.


DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2017 de Rogger Alzamora Quijano

domingo, 14 de agosto de 2016

ACTUALIZACIÓN

*A LOS LECTORES

Al cabo de 9 años de haber comenzado a publicar los textos a partir de sus manuscritos, es tiempo de actualizar. A partir de hoy 14 de Agosto de 2016 y durante un año, reemplazaremos los manuscritos por los textos finales recogidos en el próximo libro versos conversos, selección del autor. Ello, para honrar los borradores (no borrados).

Gracias.

El autor.

viernes, 1 de julio de 2016

LOS GOCES


Para olvidarme de ti y no mirarte
miro el viaje de las moscas por el aire

Antonio Cisneros - Cuatro boleros maroqueros



Bajo la piedra el otoño.
Encima goce fuego y litera.
Brasas delirio rasguño y cansancio.
En el aire tu altisonante nombre
y la invitación para ganar en secreto
un poco de ficción.
Tu barco marcha.
Me asaltas cándida impía
con vehementes acometidas.
Indicios oscuros como tu garganta
crueles como tus dientes
tercos como tu pelo sobre mi cara.
Tu desfachatez y mi guitarra
cantan hipérboles.
Acordes perdones y castigos.

Mis avezados ojos y los tuyos perversos
danzan ante la inminencia.

Bajo la piedra el otoño.
Encima tus piernas sabrosas,
tu crudo cuerpo infame,
fluctuante estrella aprendiz de mujer.
Mis silencios dominan
la pradera de tu sonrisa,
de tu cuello gacela,
de tus rosados garfios.
Refuto tu nombre
agudo guitarreo Cowgirl in the sand.
Dilema de las tres furcias.
Ni te acuso ni te libero,
eres tal cual. Nómada.
Tenaz e indefensa escueto veneno
en junio moribundo.

Con mi música,
legajo de distorsiones caos turbulento,
cada tercio de ti me sugiere
un solo de piel en mis cuerdas,
cuando piso firmemente
tu vasto firmamento.

Al final cigarro de por medio
mi amnesia se atasca en tu regazo
y tu recuerdo disimulo.
Toco sabihondo tu hombro
sobre tu ventrículo conmoción.

Por eso el goce sobre el otoño,
por eso la humedad que te proveo.
Por eso mi fiebre y mi paciencia.
Dos versos en tus mejillas.
Dos versos con mi saliva.
Dos trazos en tus huesos,
El réquiem en tus caderas.

Quedo desperdigado. Obsoleto.
Novicia de veintitantos, he muerto
ante los rescoldos del hotel
y todos los hoteles que tomamos este mes.
Te vas cínica promesa desidia
ajena a mi sometido adiós.


DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2016  Rogger Alzamora Quijano

miércoles, 1 de junio de 2016

DOS SIGLOS DESPUÉS



Dos siglos después tú en la puerta.
Espléndida. De rosa y rojo, blanca y marfil.
No sé si real, no sé si actual.
Evocando tiempos de bonanza antes de conocerme.
Regresando tácita, lastrando prejuicios y obsesión.
 
Filosa navaja que corta cordura.
Futuro puro que impugno.
Alfiler en la sien. Nudo en la aorta.
 
Y dos siglos después entras en mi casa
un domingo de ramos y de angustia.
Fastuosa mirada que ya no quema. Rosa rojo gris marfil.
Despiadada como un alfil barriendo diagonales.
 
¿Dónde arden las pestañas de tus ojos incendio?
Algo mermó tu orgullo. Algo demolió tu soberbia.
Sin embargo yo te abrazo cual inocuo sol
 
 
desde una esquina de mi memoria
con cierta conmiseración que ya no poseo.
Te cuelgo en la percha del pasado moho gris abandono.
 
Dos siglos después tú indefensa en la puerta.
Yo en la mesa engullendo mi libertad.
 
 
 

DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2016 de Rogger Alzamora Quijano

domingo, 8 de mayo de 2016

COMO UN LIRIO BLANCO



Su izquierda está bajo mi cabeza
y su diestra me abraza.

Cantar de los Cantares
 
 
 
Eres la luz que me alumbra como un blanco lirio
En la infinita noche
Trepidante, bravía, orgullosa luz
 
Eterna Luz cuyo mínimo brillo supera
Toda la felicidad y todos los goces
Eterna Luz que trasciende tiempo y espacio
Como el alma
 
Eterna Luz que no aparece
Que no se toca ni se escucha
Eterna Luz que me inunda.
 
 

DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2016 de Rogger Alzamora Quijano

sábado, 12 de marzo de 2016

DE AMOR Y DE AMAR

Amo a una mujer clara
que amo y me ama sin pedir nada
—o casi nada, que no es lo mismo
pero es igual—.

Silvio Rodríguez - "Pequeña serenata diurna"



Amor que luces y no faltas.
Amor albor, flamante amor.
Que no dejas la mano, que no sueltas la sombra.
Que ríes y abrazas con igual mirada.
Que concedes tu misma entrega.
Que no denuestas, que no demandas,
que no traicionas.
Amor exultante y valiente. Amor absoluto.
 
Amor que respeta, amor que admira,
amor que enaltece, que desafía y defiende.
Que no entiende de odio u oprobio,
que aborrece la cobardía.
 
Amor que luce y no falta.
 
Amor albor, amor premura, luminoso amor.
Viento, cauce, horizonte, agua, luz, camino.
Flor, cuerpo, respiro.
Tiempo, sol, religión.
Amor dolor.
 ”




DE: versos conversos Copyright © 2016 de  Rogger Alzamora Quijano

viernes, 26 de febrero de 2016

CELEBRACIÓN



Las tardes rielan
en mi memoria
tal amarillas
fotografías.

Francisco Bendezú - Melancolía
 
 
 
La libertad es un desierto sin luna ni despojos
Con lealtades y conjuras obvios síntomas
Donde sol no es raíz de soledad sino de jolgorio
Donde cabe también celebración o júbilo
Y no importa el buen juicio
Aunque los fríos nocturnos se lleven rota la sintaxis
Sabores delirios calmas y regocijos
Se llevan los desayunos palta queso y mantequilla
Tapices panameños siesta televisión y ensayos de ton y son
Se tragan las cuentas de ahorro en gastar viajar
Endeudarse con la tarjeta con leonino interés
Sentarse caminar y perder escuchar bailar cantar y beber
Cosas simples como la cruz
el fútbol de los domingos la guitarra y el piano
La libertad es un presagio sustancia trabajo y consecuencia
Como vencer los dilemas como mirar el cerebro
Como los abriles muertos en fotos y lechos infames
Como los amigos que regalaron goces con lluvia y granizo
Como el beso marfil y mentira
 
La libertad es más que fructificar en silencio
Más que valentía entrega o pertenencia
Más que cuerpo perfecto casa propia o cabal corazón
La libertad es función y conciencia de creador



De: versos conversos Copyright © 2016 de  Rogger Alzamora Quijano



domingo, 31 de enero de 2016

NI PAVESE



Sin escribir autómata remoto cartesiano
Perdido anacoreta en tanta búsqueda
Deslucida lucidez en dichosa dicha
Dolor en el mundo yo me adhiero
 
Deducir un poema es como palpar un sueño
Veinte horas de cada veinticuatro es falaz intento
Con verso y sin duele el vasto dolor
Con verso y sin se duerme incompleto
 
Ganas de una guitarra hasta llorar de tanto vivir
Ganas de escribir hasta enfadarse de tanto hurgar
Que nada es peor que la renuncia y nada más vano que el reproche
 
Ganas de armonía hasta la noción del deber
De quitarse la camisa caminar y correr
De sentarse a fumar en cualquier esquina
 
Ganas de gastar días y noches
De aguardar lo que no abunda
Ojos miel piel naranja mano desasida sereno busto
Un poco de cintura un tercio de ternura
Un poco de luna y silencios mezquinos
Un poco de sombrío y de mudo
Un poco de sigilo y extravío


DE: versos conversos Derechos Registrados 2016 de Rogger Alzamora Quijano

sábado, 26 de diciembre de 2015

SIN RENUNCIA LOS SUEÑOS MUEREN EN LAS ALMOHADAS



La primavera agoniza,
y morirá como invierno y otoño, con plazos y excusas pendientes.
Y otro verano se gastará también.
La espera tiene como las estaciones, los días contados.
El hondo tajo desangra el reloj bajo la muralla de la duda
para ofrecer olvido, para transar contingencias,
matando las fotografías, todas y ninguna,
como certeza de los adioses, como rescoldo de la dicha.
Si no hay renuncia, si no hay llamada ni amnistía,
si no se convida un café, si no hay contrición,
no hay indulto.
Si no hay renuncia los sueños mueren en las almohadas
y quedan besos presos, versos sin verbo,
vientos confusos, huellas anónimas,
sortijas secas.



DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2015 de Rogger Alzamora Quijano

sábado, 19 de diciembre de 2015

QUIMERA DEL CIELO PROPIO



Y habrá de parecerles
la primera
canción con que soñaron.
Juan Gonzalo Rose - Primera canción
 
 
 
Que las gaviotas se vayan. Que busquen sus aires
menos fríos, más lejanos. No grises, sí amables.
 
Que no dejen de volar otros cielos. Nuevos cielos.
Que crucen los mares. Que roben auroras y arrecifes.
 
Que no mueran de poniente.
Que no irrumpan en el agua como el delirio en el amor.
 
Que olviden victorias y vuelos.
Que recorran sin miedo cielos lusos y nórdicos, balcánicos y andinos.
 
Que aprendan que la tierra se va y regresa.
Que no existe el cielo propio ni el azul excluyente.



DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2015 de Rogger Alzamora Quijano

martes, 3 de noviembre de 2015

NO OBSTANTE LA ESPERANZA



En mi mano el cuchillo y la herida.
La música y el silencio, el misterio y el trayecto.
Pero, antes de perdonar, me pregunto:
¿Cuántas veces te esperé y cuántas te despedí?
¿Cuántas cosas logramos y cuántas perdimos?
¿Cuántas claudicamos?
¿Cuánto sumaron traiciones y vituperios?
No obstante, la esperanza.

En tu cama, con las llaves de tu risa.
Con la urgencia de tus dedos y el tamaño de tus pies.
Con tu desdén y tu arrogancia entre sábanas de paz,
en mi mano el cuchillo tiembla con ritmo pernicioso
y rompe en pedazos el jardín.



DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2014 de Rogger Alzamora Quijano

martes, 27 de octubre de 2015

TERRITORIO DE LA RAZÓN



Para Amparo.
Escrito una noche de junio mejor que todas las noches y todos los junios.

 
 
 
Te siento cerca. Tu espalda, tu respaldo.
Tu respiración. Tu ser y existir.
Puedo tocar la raíz de los sueños.
El origen del fervor. La razón y los conceptos.
 
Eres el libro, el aire, el árbol, el zodíaco.
Eres la palabra. Partitura y acorde,
fusión del color, luz de la luz.
Puente sobre la cuestiones. La meta.
 
Eres la danza de las letras, sal y azúcar de las mías.
Territorio de la razón, alud de la metáfora,
la silla, la cama, la risa, la calma. El alma.
 
Yo, trato de ser el beso imperecedero que te sosiega,
el guardián nocturno que te sobrevuela,
 
 
la ribera de tu río azul festivo y terco en denuedos,
el caballo que galopa tus apacibles vientos.
 
Vayamos a florecer. A conocer el deshielo,
la fundación del deleite, el aplomo y el sosiego.
La edad sin premura.
 


DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2015 de Rogger Alzamora Quijano

domingo, 18 de octubre de 2015

SEÑUELOS



¡Yo quiero que me digan
si el amor, como los pájaros,
se va a morir al cielo!

Francisco Bendezú - Twilight
 
 
 
Recuerdo haber escrito nuestros nombres en el vetusto ascensor.
Arriba y dentro de un símbolo infinito.
Y más arriba que todos los demás indicios.
Y te lo iba a mostrar si acaso volvías.
Inspirado por el embeleso hice otras fechorías.
Por ejemplo, dibujar nuestras rencillas y treguas,
como un escolar enamorado. Y te lo iba a mostrar si acaso volvías.
Tal vez para apaciguar mis miedos tallé un árbol a la vera del camino, y escribí junto a la mía tu sinuosa inicial,
arriba y dentro de un símbolo infinito.
Y cruzando la plaza otra versión similar.
Apelmacé nuestras vidas en un trozo de promesa,
y cuatro cigarrillos después todavía creía.
Y frente al zoológico mientras tomaba respiro,
en un viejo poste tracé un absurdo logotipo.
Y un cigarrillo después todavía creía.
No reniego de mis exabruptos ni de mi arte casual,
hoy es mi tributo al salobre café del amor perdido.
Logos de musgo, residuos de triunfo.
Siniestras emboscadas de humo.





De: versos conversos Copyright © 2015 de  Rogger Alzamora Quijano

viernes, 4 de septiembre de 2015

BRINDIS



Pero nunca será. Tú no eres ésa,
yo no soy ése, ésos, los que fuimos
antes de ser nosotros.

Mario Benedetti - Asunción de ti



Te has ido mujer volátil de quiméricos veranos,
de tragedias veniales, de sueño amarillo.
Te has ido a cambiar deleite por olvido.
Te has perdido, pies trotamundos, besos furtivos,
sueños vacíos en alcoba ajena.
Te has ido mujer de sueño amarillo.

Adiós celebración de la cintura,
adiós dueña del tacto mágico,
adiós sombra en las ventanas,
adiós moraleja de madrugada,
adiós nombre en mi garganta,
adiós cabellos proscritos
en mi almohada.


Mujer volátil de quiméricos veranos,
presa de la tiranía materna y de tu noción de familia.
Mujer de alas rotas. Dama escasa de verso y canción.

Te vas con tu amor que no fue, a falta de decisivas vocales.
Un amor muerto de pronunciación.
Te vas, dama gris de culpas, negra de lealtades.

Va esta copa de adiós inconcluso.
Brindis de gratitud por lo que fuiste.
Brindis postrero y nostalgia moribunda.



De: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2015 de Rogger Alzamora Quijano

jueves, 13 de agosto de 2015

YO ESCRIBO




Otros escriben de iras o ironías. Del fulgor del metal.
De exilios y agonías.
Yo escribo del amor. Del plural de primera persona.
De estómago y vísceras. De sujeto y participio.
 
Otros escriben de escasez y desgracia, de ideal e injusticia.
De revolución. De vanguardia. De proletarios y utopías.
De militantes, de hartazgos. De banderas y protestas.
De prisiones y huelgas.
 
Yo escribo de las melodías que el amor diseña.
De su partitura vibrante, de su solfeo abandonado.
De allegro y adagio.
Sinfonía del silencio, ópera del gozo. Abismo y cumbre.
 
De los mapas de los amantes. De sus coordenadas esotéricas
donde confluyen rubor, odio, vacío, nervio y delicioso insomnio.
 
Mis letras vienen de un modesto planeta
donde olvido y recuerdo contienen igual ilusión.
Donde la paz no existe, el dolor acecha,
donde gozar y sufrir son la misma falacia.
 
Otros escriben de furia y desaliento,
de hambre y cansancio, de flores y tumbas.
De pobres y ricos, de batallas y pactos,
de consigna y sangre. De dialéctica.
 
Yo escribo de cuerpos y azahares,
de placeres y desdichas. De ausencia.
De libertad, de tacto, de ofrendas cotidianas,
de perdones y promesas. De miradas.
 
Otros escriben de héroes y asesinos
yo escribo de mi raíz, mi madre, mis ancestros,
de mi tío-padre sabio y silencioso. De mi bucólico pueblo.
Yo escribo de la celebración. De flores y campos,
de lluvia y animales. De la exaltación de la memoria.
 
Yo escribo del amor ausente, obsecuente, obsesivo,
vendido y vencido. Del amor furtivo.
Del amor diáfano, incansable. Del amor neurótico y perseguido.
 
Del amor remoto, secreto, ilimitado, tácito, fulgurante, inmediato.
 
Otros escriben de todo. Yo escribo del amor.
Solitario, agridulce, demente, agónico.
Infame, trémulo, falaz, desesperado.
Del amor maldito. Del amor difunto.




DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2015 de Rogger Alzamora Quijano