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lunes, 30 de octubre de 2017

LAS MAGRAS FLORES



¿Dónde están las tumbas abuela?
¿En algún rincón de este intrincado cementerio?
¿En la ladera donde están los muertos sin ralea?
Éramos pobres y no había para mausoleo.

¿Dónde están tú y el abuelo?
Los muertos ya no sienten, dijiste.
¿Por qué tengo dos apellidos y ninguna huella?
¿Los sembraron en el gélido pajonal?

¿Dónde están tus húmeros y las manos avispas del abuelo?
¿En el recodo para bohemios y musas?
¿En sus tambores que ya no suenan?
¿En el secular olvido de tu progenie?

Vine a encontrar tu cruz en los predios próximos al abismo,
donde nace la pushanya, donde duerme la niebla.

Encontré magras flores y no tu lacónica cruz que yo pinté de morado.
Todo es nuevo, incluso los muertos.

No hay lugar para los olvidados.
No hay cruces moradas, solo sepulcros nuevos.
Nada de ti. Nada del abuelo.
Ni la fugaz memoria de tus abrazos,
ni sus pasos viajeros, ni su sorda melodía.

No encuentro tu morada.
Ya no hay Josefas ni Amadeos.
Fueron desterrados del mundo del silencio,
a las aguas inexorables del olvido.


De: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2017 de Rogger Alzamora Quijano

lunes, 11 de septiembre de 2017

DESTIEMPO



Si hay verde botella o celeste esperanza.
Si hay plan de sustento ante el retiro.
Si hay miedo.
Si hay un menú secreto para el hambre de recuerdos.

Si hay proyectos o tendencia al reposo.
Si hay muerte de frío o vida de sueños.
Si seguir fumando después de.
Si celebrar los ochenta o transigir.
Si habrá más castigo y menos cielo.
Si aguarda un patio de vicisitudes
o una primavera de hospitales. No sé.

Sordo pretérito, tenaz ser fugaz existir,
presente completo futuro complejo.
Tiempo destiempo.


De: versos conversos Derechos Reservados © Copyright 2017 de Rogger Alzamora Quijano

sábado, 26 de agosto de 2017

LENGUA PROPIA



porque arriba
hay algunos que manejan todo

Carlos Germán Belli - Segregación No. 1



Denuncio
Jotas y haches
Recursos que sacuden alfabetos
Ahogan diptongos por sinalefas y cada indicio de vana retórica

Extirpo
O cerceno átonas con punzantes tildes
Letra por letra versos completos
Sin garganta ni métrica sin rima ni angustia

Delato
Al abyecto sustantivo que multiplica y discrimina
Ignoro adjetivos verborrea
Hipocresía banal paradoja

Aniquilo
El símil tóxico
Adiós confusos subjuntivos
Réquiem alegoría
Modo olvido
Adiós ironía eufemismo y garabato





DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2017 de Rogger Alzamora Quijano

viernes, 26 de mayo de 2017

CUMBIA



A Enrique Delgado Montes




El maestro da pie. Emerge el ritmo.
Noche sudor y contrastes, la primera fluye
cual alarido.
Limpia, punzante, animosa.
Wah wah psicodélico.
El bajo intenta el desafío.
Probando probando el cantante
altera la espera.
Ha llegado el momento,
angustia y silencio terminan.
Tumtum tumbadoras, truenan profundas
sobre el escenario ansiedad.
Cadencias tono alegría,
serpientes algarabía
encandilan pies hombros cintura.



Goce de timbales, cincel de silencios,
entre aro cáscara y cencerros,
patio de los requiebros, manos timbalero,
parche y platillo.
La segunda se disfraza oportuna.

El mito entra en trance,
no como los rockeros que cierran los ojos.
Este guitarrero mira el convite,
trastes agudos vibración y cuerdas,
vigila lance aprieto descontrol
y goza los goces del gentío
Rímac cumbre de gracia, Rímac jolgorio,
genio cumbia, arco iris armonía.


DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2017 de Rogger Alzamora Quijano

viernes, 12 de mayo de 2017

EL REGALO




Para mi abuela Josefa



Abuela se sentaba en el umbral.
Pasaban los estudiantes.
Abuela no exijas que te saluden.
No les pongas orejas de burro
ni compares con los perros que sí mueven la cola.
Abuela levantaba una ceja
y continuaba lijando y buscando perfección.
Ella no tenía dinero pero tenía un plan.
Un camión de madera con ruedas perfectas,
con faros y canastilla
para que el mismo camión fuese distinto.
Cada año un detalle nuevo. Una línea azul, un aditamento.
Un aro negro por otro gris.
 
Dos meses antes del próximo cumpleaños
reclamaba el camión de madera.
 
Abuela trabajaba a escondidas un nuevo diseño para el mismo camión.
Vaya a estudiar niño, decía.
Es mi regalo, quiero jugar todo el día.
Abuela levantaba una ceja.
 
Encerrada en su cuarto o sentada en el umbral,
bajo su pañolón azul lijaba y lijaba buscando perfección.
No tenía dinero pero tenía un plan.
Y cuando llegaba el día me servía el desayuno.
Antes del regalo canta en quechua niño.
Yo cantaba.
Baila niño. Yo bailaba su ininteligible tarareo.
Y después de un largo abrazo recibía el nuevo y sempiterno
camión de madera.
Ve a jugar niño,
tienes una hora para jugar.


DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2017 de Rogger Alzamora Quijano

miércoles, 10 de agosto de 2016

EL PARADERO

El tiempo:
El 14 de Agosto de 1983, regresando de colocar flores a mi madre, muerta seis años antes, compré un periódico para aliviar mi largo trayecto a casa. Página tras página leí sobre ataques terroristas y las timoratas respuestas del entonces mandatario. Al día siguiente tenía que ir a Barranco, así que caminé desde la avenida Tacna hasta Plaza San Martín, donde debía tomar la línea 2 de los llamados Büssing. En el paradero inicial, junto al ex-cine Colón, no había ni buses ni colas, así que me puse a leer los periódicos en el quiosco de la esquina. Mi sensación de desazón fue peor que el día anterior.
Cuando por fin me senté en el amplio bus amarillo, ya tenía la primera línea de mi poema.

La historia:
El Perú se había ido convirtiendo en un país violento. Desde el 28 de Julio de 1980, don Fernando Belaúnde gobernaba con abulia, tras los estropicios de su antecesor, el gobierno militar. Era Belaúnde un presidente de escritorio, de engoladas y sonoras frases, un showman que prefería las comodidades de su oficina palaciega a los polvorientos escenarios del Perú profundo, mestizo y pobre. Nos agobiaba una inflación que entre 1982 y 83 creció del 73% al 125%, gran endeudamiento externo, desempleo del 40%, furibundo fenómeno El Niño enfrentado mal y peor, y episodios dramáticos como el de Lucanamarca, el primer gran paso del Senderismo. Frente a tales hechos gravísimos, el país además tuvo que soportar la desafortunada gestión de Belaúnde, quien llamó “abigeos” a los crueles autores de masacres en la región altoandina.

El poema:
Una semana después, al final de la entrevista al poeta Antonio Cisneros (click aquí para leer la entrevista), y mientras me “jalaba” en su volkswagen, le mostré mi poema y pedí su opinión. “Yo lo dejaría como está”, dijo. Ante mi desconcierto, optó por palmotearme el hombro: “En serio. No es mi poema, pero si lo fuese, yo lo dejaría como está. A mí me gusta”. Entonces lo dejé, tal cual. Unos meses después el Instituto Nacional de Cultura de Ancash -que por ese entonces iba a publicar una revista- me pidió colaborar para su número anual, y lo entregué tipeado a máquina. Lo único que reprocharía de aquella edición es que le añadieron signos de puntuación donde no existían.




Facsímil del manuscrito original de El Paradero.



EL PARADERO*

Suena Charles Aznavour en francés
no entiendo
su voz cae como un aluvión
nada me conmueve hoy nada
la música cambia el estéreo tose
como mendigo en el atrio de la iglesia
como mirando Los Paraguas de Cherburgo

Todo falta menos los microbuses deprimentes
como una cafetería perdida en los calendarios
como un emolientero dormido en la madrugada
como el ambulante que huye de los municipales
como la muchacha que busca trabajo de masajista
como los militares en su Bazar Central
como los deudores que no tienen plata

Yo conozco muchos paraderos ninguno como este
que tiene a la tienda de discos enfrente
con la música a todo volumen
al quiosco de periódicos listo para ser devorado
—tanta masacre—soldados y campesinos—mejor los
deportes—mejor las porno—en todo caso los cómics—
ninguno como este paradero sin solución
para los alcaldes que no pueden reemplazarlo
lástima porque figura en el mapa

Las mujeres charlan Yo me hago el loco
para blandir Memoria contra Olvido

Se detiene la negra con sus piernas duras y amenazantes
con sus manos delicadas y sus ojos blancos
con su falda a cuadros
y sus ojos blancos y tiernos
como los de su reflejo en la ventana
Yo vengo por ella a este paradero


*Modificado en 2017 para su publicación en el libro Versos conversos, selección del autor.

DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2000 de  Rogger Alzamora Quijano

viernes, 1 de julio de 2016

LOS GOCES


Para olvidarme de ti y no mirarte
miro el viaje de las moscas por el aire

Antonio Cisneros - Cuatro boleros maroqueros



Bajo la piedra el otoño.
Encima goce fuego y litera.
Brasas delirio rasguño y cansancio.
En el aire tu altisonante nombre
y la invitación para ganar en secreto
un poco de ficción.
Tu barco marcha.
Me asaltas cándida impía
con vehementes acometidas.
Indicios oscuros como tu garganta
crueles como tus dientes
tercos como tu pelo sobre mi cara.
Tu desfachatez y mi guitarra
cantan hipérboles.
Acordes perdones y castigos.

Mis avezados ojos y los tuyos perversos
danzan ante la inminencia.

Bajo la piedra el otoño.
Encima tus piernas sabrosas,
tu crudo cuerpo infame,
fluctuante estrella aprendiz de mujer.
Mis silencios dominan
la pradera de tu sonrisa,
de tu cuello gacela,
de tus rosados garfios.
Refuto tu nombre
agudo guitarreo Cowgirl in the sand.
Dilema de las tres furcias.
Ni te acuso ni te libero,
eres tal cual. Nómada.
Tenaz e indefensa escueto veneno
en junio moribundo.

Con mi música,
legajo de distorsiones caos turbulento,
cada tercio de ti me sugiere
un solo de piel en mis cuerdas,
cuando piso firmemente
tu vasto firmamento.

Al final cigarro de por medio
mi amnesia se atasca en tu regazo
y tu recuerdo disimulo.
Toco sabihondo tu hombro
sobre tu ventrículo conmoción.

Por eso el goce sobre el otoño,
por eso la humedad que te proveo.
Por eso mi fiebre y mi paciencia.
Dos versos en tus mejillas.
Dos versos con mi saliva.
Dos trazos en tus huesos,
El réquiem en tus caderas.

Quedo desperdigado. Obsoleto.
Novicia de veintitantos, he muerto
ante los rescoldos del hotel
y todos los hoteles que tomamos este mes.
Te vas cínica promesa desidia
ajena a mi sometido adiós.


DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2016  Rogger Alzamora Quijano

miércoles, 1 de junio de 2016

DOS SIGLOS DESPUÉS



Dos siglos después tú en la puerta.
Espléndida. De rosa y rojo, blanca y marfil.
No sé si real, no sé si actual.
Evocando tiempos de bonanza antes de conocerme.
Regresando tácita, lastrando prejuicios y obsesión.
 
Filosa navaja que corta cordura.
Futuro puro que impugno.
Alfiler en la sien. Nudo en la aorta.
 
Y dos siglos después entras en mi casa
un domingo de ramos y de angustia.
Fastuosa mirada que ya no quema. Rosa rojo gris marfil.
Despiadada como un alfil barriendo diagonales.
 
¿Dónde arden las pestañas de tus ojos incendio?
Algo mermó tu orgullo. Algo demolió tu soberbia.
Sin embargo yo te abrazo cual inocuo sol
 
 
desde una esquina de mi memoria
con cierta conmiseración que ya no poseo.
Te cuelgo en la percha del pasado moho gris abandono.
 
Dos siglos después tú indefensa en la puerta.
Yo en la mesa engullendo mi libertad.
 
 
 

DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2016 de Rogger Alzamora Quijano

domingo, 8 de mayo de 2016

COMO UN LIRIO BLANCO



Su izquierda está bajo mi cabeza
y su diestra me abraza.

Cantar de los Cantares
 
 
 
Eres la luz que me alumbra como un blanco lirio
En la infinita noche
Trepidante, bravía, orgullosa luz
 
Eterna Luz cuyo mínimo brillo supera
Toda la felicidad y todos los goces
Eterna Luz que trasciende tiempo y espacio
Como el alma
 
Eterna Luz que no aparece
Que no se toca ni se escucha
Eterna Luz que me inunda.
 
 

DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2016 de Rogger Alzamora Quijano

sábado, 12 de marzo de 2016

DE AMOR Y DE AMAR

Amo a una mujer clara
que amo y me ama sin pedir nada
—o casi nada, que no es lo mismo
pero es igual—.

Silvio Rodríguez - "Pequeña serenata diurna"



Amor que luces y no faltas.
Amor albor, flamante amor.
Que no dejas la mano, que no sueltas la sombra.
Que ríes y abrazas con igual mirada.
Que concedes tu misma entrega.
Que no denuestas, que no demandas,
que no traicionas.
Amor exultante y valiente. Amor absoluto.
 
Amor que respeta, amor que admira,
amor que enaltece, que desafía y defiende.
Que no entiende de odio u oprobio,
que aborrece la cobardía.
 
Amor que luce y no falta.
 
Amor albor, amor premura, luminoso amor.
Viento, cauce, horizonte, agua, luz, camino.
Flor, cuerpo, respiro.
Tiempo, sol, religión.
Amor dolor.
 ”




DE: versos conversos Copyright © 2016 de  Rogger Alzamora Quijano

viernes, 26 de febrero de 2016

CELEBRACIÓN



Las tardes rielan
en mi memoria
tal amarillas
fotografías.

Francisco Bendezú - Melancolía
 
 
 
La libertad es un desierto sin luna ni despojos
Con lealtades y conjuras obvios síntomas
Donde sol no es raíz de soledad sino de jolgorio
Donde cabe también celebración o júbilo
Y no importa el buen juicio
Aunque los fríos nocturnos se lleven rota la sintaxis
Sabores delirios calmas y regocijos
Se llevan los desayunos palta queso y mantequilla
Tapices panameños siesta televisión y ensayos de ton y son
Se tragan las cuentas de ahorro en gastar viajar
Endeudarse con la tarjeta con leonino interés
Sentarse caminar y perder escuchar bailar cantar y beber
Cosas simples como la cruz
el fútbol de los domingos la guitarra y el piano
La libertad es un presagio sustancia trabajo y consecuencia
Como vencer los dilemas como mirar el cerebro
Como los abriles muertos en fotos y lechos infames
Como los amigos que regalaron goces con lluvia y granizo
Como el beso marfil y mentira
 
La libertad es más que fructificar en silencio
Más que valentía entrega o pertenencia
Más que cuerpo perfecto casa propia o cabal corazón
La libertad es función y conciencia de creador



De: versos conversos Copyright © 2016 de  Rogger Alzamora Quijano



domingo, 31 de enero de 2016

NI PAVESE



Sin escribir autómata remoto cartesiano
Perdido anacoreta en tanta búsqueda
Deslucida lucidez en dichosa dicha
Dolor en el mundo yo me adhiero
 
Deducir un poema es como palpar un sueño
Veinte horas de cada veinticuatro es falaz intento
Con verso y sin duele el vasto dolor
Con verso y sin se duerme incompleto
 
Ganas de una guitarra hasta llorar de tanto vivir
Ganas de escribir hasta enfadarse de tanto hurgar
Que nada es peor que la renuncia y nada más vano que el reproche
 
Ganas de armonía hasta la noción del deber
De quitarse la camisa caminar y correr
De sentarse a fumar en cualquier esquina
 
Ganas de gastar días y noches
De aguardar lo que no abunda
Ojos miel piel naranja mano desasida sereno busto
Un poco de cintura un tercio de ternura
Un poco de luna y silencios mezquinos
Un poco de sombrío y de mudo
Un poco de sigilo y extravío


DE: versos conversos Derechos Registrados 2016 de Rogger Alzamora Quijano

sábado, 26 de diciembre de 2015

SIN RENUNCIA LOS SUEÑOS MUEREN EN LAS ALMOHADAS



La primavera agoniza,
y morirá como invierno y otoño, con plazos y excusas pendientes.
Y otro verano se gastará también.
La espera tiene como las estaciones, los días contados.
El hondo tajo desangra el reloj bajo la muralla de la duda
para ofrecer olvido, para transar contingencias,
matando las fotografías, todas y ninguna,
como certeza de los adioses, como rescoldo de la dicha.
Si no hay renuncia, si no hay llamada ni amnistía,
si no se convida un café, si no hay contrición,
no hay indulto.
Si no hay renuncia los sueños mueren en las almohadas
y quedan besos presos, versos sin verbo,
vientos confusos, huellas anónimas,
sortijas secas.



DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2015 de Rogger Alzamora Quijano

sábado, 19 de diciembre de 2015

QUIMERA DEL CIELO PROPIO



Y habrá de parecerles
la primera
canción con que soñaron.
Juan Gonzalo Rose - Primera canción
 
 
 
Que las gaviotas se vayan. Que busquen sus aires
menos fríos, más lejanos. No grises, sí amables.
 
Que no dejen de volar otros cielos. Nuevos cielos.
Que crucen los mares. Que roben auroras y arrecifes.
 
Que no mueran de poniente.
Que no irrumpan en el agua como el delirio en el amor.
 
Que olviden victorias y vuelos.
Que recorran sin miedo cielos lusos y nórdicos, balcánicos y andinos.
 
Que aprendan que la tierra se va y regresa.
Que no existe el cielo propio ni el azul excluyente.



DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2015 de Rogger Alzamora Quijano

martes, 1 de diciembre de 2015

AIJA, CIUDAD VIVA





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Aija es una ciudad viva.
No es un territorio olvidado ni un ignoto paraje.
Aija es una ciudad viva
en su gente laboriosa, en sus costumbres únicas,
en sus calles cómplices,
en sus crepúsculos indescriptibles. En su historia.
En la nostalgia por las riadas de enero a marzo.
En sus senderos íntimos. En sus huellas y secretos.

Aija es una ciudad viva en sus esquinas legendarias,
de conciliábulos y carcajadas.
En los collados de Shikin,
en la ventisca de Huancall y su intrínseca convocatoria.
En el hondo Monserrate de verdes encajes,
en la tenue ladera de Yeso y el Gabino Uribe,
raíces de orgullo y atávica sapiencia.

Aija es una ciudad viva en el benévolo Kopin,
teatro del fútbol, señuelo de caminantes,
en su pretérito que decora la memoria
con pencas esbeltas y sinuosas trenzas,
rumbo a Mellizo o al recóndito Boleo.

Aija es una ciudad viva.
Égida arquitectura, vibrato silencio.
Chuchún Punta, cumbre de la inmensidad,
alfombra de espléndidas rashtas,
mishihuetas y siemprevivas, adustas cashas,
deleite del espíritu, chacras generosas,
pastos abundantes, cumbres pletóricas,
cenit azul, sinfonía de paz.
Aija es una ciudad viva en sus cuatro vientos.

Abrazo del pasado perseverante y altivo,
soberano, hermoso, humilde y colosal
vertientes collar de esmeraldas, espléndida vastedad.
Llactún, Huinac, Pachaca, Huancapetí, Imán Macho, Imán Hembra,
Mallqui, Killayoq, Cruz Jirkán, Piruru Punta, Marcacoto,
Yana Weko, Mulluhuanca. Shuntur, Tiran Punta,
Pumacayán, Quishuar Punta, Incatanan, Huacapampa,
Llanqui, Anquilta, Paqos.

Aija es una ciudad viva, no un ignoto paraje.
Sus campos siguen floreciendo, renuevan sus primaveras,
eucaliptos que ondean y murmuran sin pausa.
Ulltus, arash, wewash, yukis y kullkus retozan como antaño.
En Mampaq, Uchku, Sipza, Pescado,
sus bunles convocan osados bañistas, deudores de su linaje.

Si el Río Santiago ya no es ruidoso, prístino, encantador, majestuoso, como antaño,
todavía Aija es el mejor refugio para el espíritu.
Se deja caminar, descubrir, soñar y bailar.
Ofrece el premio de su íntimo silencio.

Aija es una ciudad viva. Adorna el corazón con su sol risueño.
Regala frondosas colinas, mayestáticos arcoiris.
Sus aromas alimentan el espíritu, cuchicanka, huatia, cushara, shinti, papayanu.
Fumaradas sápidas invitan desde los techos.
Aija es una ciudad viva. Aija es un pueblo mágico.


DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2015 de Rogger Alzamora Quijano

martes, 3 de noviembre de 2015

NO OBSTANTE LA ESPERANZA



En mi mano el cuchillo y la herida.
La música y el silencio, el misterio y el trayecto.
Pero, antes de perdonar, me pregunto:
¿Cuántas veces te esperé y cuántas te despedí?
¿Cuántas cosas logramos y cuántas perdimos?
¿Cuántas claudicamos?
¿Cuánto sumaron traiciones y vituperios?
No obstante, la esperanza.

En tu cama, con las llaves de tu risa.
Con la urgencia de tus dedos y el tamaño de tus pies.
Con tu desdén y tu arrogancia entre sábanas de paz,
en mi mano el cuchillo tiembla con ritmo pernicioso
y rompe en pedazos el jardín.



DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2014 de Rogger Alzamora Quijano

martes, 27 de octubre de 2015

TERRITORIO DE LA RAZÓN



Para Amparo.
Escrito una noche de junio mejor que todas las noches y todos los junios.

 
 
 
Te siento cerca. Tu espalda, tu respaldo.
Tu respiración. Tu ser y existir.
Puedo tocar la raíz de los sueños.
El origen del fervor. La razón y los conceptos.
 
Eres el libro, el aire, el árbol, el zodíaco.
Eres la palabra. Partitura y acorde,
fusión del color, luz de la luz.
Puente sobre la cuestiones. La meta.
 
Eres la danza de las letras, sal y azúcar de las mías.
Territorio de la razón, alud de la metáfora,
la silla, la cama, la risa, la calma. El alma.
 
Yo, trato de ser el beso imperecedero que te sosiega,
el guardián nocturno que te sobrevuela,
 
 
la ribera de tu río azul festivo y terco en denuedos,
el caballo que galopa tus apacibles vientos.
 
Vayamos a florecer. A conocer el deshielo,
la fundación del deleite, el aplomo y el sosiego.
La edad sin premura.
 


DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2015 de Rogger Alzamora Quijano

domingo, 18 de octubre de 2015

SEÑUELOS



¡Yo quiero que me digan
si el amor, como los pájaros,
se va a morir al cielo!

Francisco Bendezú - Twilight
 
 
 
Recuerdo haber escrito nuestros nombres en el vetusto ascensor.
Arriba y dentro de un símbolo infinito.
Y más arriba que todos los demás indicios.
Y te lo iba a mostrar si acaso volvías.
Inspirado por el embeleso hice otras fechorías.
Por ejemplo, dibujar nuestras rencillas y treguas,
como un escolar enamorado. Y te lo iba a mostrar si acaso volvías.
Tal vez para apaciguar mis miedos tallé un árbol a la vera del camino, y escribí junto a la mía tu sinuosa inicial,
arriba y dentro de un símbolo infinito.
Y cruzando la plaza otra versión similar.
Apelmacé nuestras vidas en un trozo de promesa,
y cuatro cigarrillos después todavía creía.
Y frente al zoológico mientras tomaba respiro,
en un viejo poste tracé un absurdo logotipo.
Y un cigarrillo después todavía creía.
No reniego de mis exabruptos ni de mi arte casual,
hoy es mi tributo al salobre café del amor perdido.
Logos de musgo, residuos de triunfo.
Siniestras emboscadas de humo.





De: versos conversos Copyright © 2015 de  Rogger Alzamora Quijano

viernes, 4 de septiembre de 2015

BRINDIS



Pero nunca será. Tú no eres ésa,
yo no soy ése, ésos, los que fuimos
antes de ser nosotros.

Mario Benedetti - Asunción de ti



Te has ido mujer volátil de quiméricos veranos,
de tragedias veniales, de sueño amarillo.
Te has ido a cambiar deleite por olvido.
Te has perdido, pies trotamundos, besos furtivos,
sueños vacíos en alcoba ajena.
Te has ido mujer de sueño amarillo.

Adiós celebración de la cintura,
adiós dueña del tacto mágico,
adiós sombra en las ventanas,
adiós moraleja de madrugada,
adiós nombre en mi garganta,
adiós cabellos proscritos
en mi almohada.


Mujer volátil de quiméricos veranos,
presa de la tiranía materna y de tu noción de familia.
Mujer de alas rotas. Dama escasa de verso y canción.

Te vas con tu amor que no fue, a falta de decisivas vocales.
Un amor muerto de pronunciación.
Te vas, dama gris de culpas, negra de lealtades.

Va esta copa de adiós inconcluso.
Brindis de gratitud por lo que fuiste.
Brindis postrero y nostalgia moribunda.



De: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2015 de Rogger Alzamora Quijano

jueves, 13 de agosto de 2015

YO ESCRIBO




Otros escriben de iras o ironías. Del fulgor del metal.
De exilios y agonías.
Yo escribo del amor. Del plural de primera persona.
De estómago y vísceras. De sujeto y participio.
 
Otros escriben de escasez y desgracia, de ideal e injusticia.
De revolución. De vanguardia. De proletarios y utopías.
De militantes, de hartazgos. De banderas y protestas.
De prisiones y huelgas.
 
Yo escribo de las melodías que el amor diseña.
De su partitura vibrante, de su solfeo abandonado.
De allegro y adagio.
Sinfonía del silencio, ópera del gozo. Abismo y cumbre.
 
De los mapas de los amantes. De sus coordenadas esotéricas
donde confluyen rubor, odio, vacío, nervio y delicioso insomnio.
 
Mis letras vienen de un modesto planeta
donde olvido y recuerdo contienen igual ilusión.
Donde la paz no existe, el dolor acecha,
donde gozar y sufrir son la misma falacia.
 
Otros escriben de furia y desaliento,
de hambre y cansancio, de flores y tumbas.
De pobres y ricos, de batallas y pactos,
de consigna y sangre. De dialéctica.
 
Yo escribo de cuerpos y azahares,
de placeres y desdichas. De ausencia.
De libertad, de tacto, de ofrendas cotidianas,
de perdones y promesas. De miradas.
 
Otros escriben de héroes y asesinos
yo escribo de mi raíz, mi madre, mis ancestros,
de mi tío-padre sabio y silencioso. De mi bucólico pueblo.
Yo escribo de la celebración. De flores y campos,
de lluvia y animales. De la exaltación de la memoria.
 
Yo escribo del amor ausente, obsecuente, obsesivo,
vendido y vencido. Del amor furtivo.
Del amor diáfano, incansable. Del amor neurótico y perseguido.
 
Del amor remoto, secreto, ilimitado, tácito, fulgurante, inmediato.
 
Otros escriben de todo. Yo escribo del amor.
Solitario, agridulce, demente, agónico.
Infame, trémulo, falaz, desesperado.
Del amor maldito. Del amor difunto.




DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2015 de Rogger Alzamora Quijano