antes de claudicar de una vez ante la muerte,
más cerca de las fauces del océano,
un trozo de madera puede salvar mi vida.
Perdido, sin horizonte,
ante el remolino que me traga,
veo la madera que salvará mi vida.
Y pienso ¿para qué?
(De: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2012 de Rogger Alzamora Quijano)