
A Linda, flor inmarcesible de la primavera de mi vida.
Ojos amor sombra chocolate,
patitas que atravesaron mil combates.
Vigilia sin pausa ladrido firme.
Reclama libertad una pelota
y retozar en mi cama.
Sello de alegría y patas de barro vinieron conmigo
y olvidó el patio abandono
la comida ausente
y el cariz de sus ojos en pos de sustento.
La cuido y me cuida
ladrido marrón compañero,
muerde mis dedos
el azúcar de su lengua
el cielo de su corazón.
De: versos conversos Derechos Reservados Copyright 2014 por Rogger Alzamora Quijano