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lunes, 4 de abril de 2011

DÍA DOS


¿A qué volviste?
¿A remover las aguas,
a liberar mi enojo,
a dibujar un ignoto paisaje
trazado a tu antojo?

Mientras yo adoro el sol de la noche.
Huyo
sordo y silencioso como un caracol
y me escondo donde
no pienso tu regreso,
no olvido tu olvido,
no reclamo tu recuerdo.

Ya no existes.
Dueles pero no lastimas.
Mi orgullo resiste
a tu mirada de humo,
al abuso de tu carisma,
que cuando quiere me deja fuera.

Ya no soy el que mirabas,
gesto anodino mueca tirana,
siempre regando flores en tu camino.

Mi rebeldía es soez,
bruta y baldía.



De: 40 POEMAS Y OTROS TANTOS DESMANES © 2010 Rogger Alzamora Quijano

4 comentarios:

  1. El regresar tambien puede permitir otra oportunidad y siempre tiene que ser diferente hasta los sentimientos mas profundos pueden ser mas fuertes e invencibles.

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  2. Me gusta tu DÍA DOS, creo que más que rebeldía expresa contrariedad ante algo que se suponía era un asunto saldado. Dicen que: el dolor es inevitable, pero sufrir es opcional...Y en tus letras se manifiesta lo que siempre ha existido, aunado a la necesidad.

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  3. ¿A que has regresado tú? Para que exista el regreso se necesita de dos el que a vuelto y el que ya esta, si tú sigues ahí ¿Ques es lo que pretendes?

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  4. Suele ocurrir que los lectores se identifican plenamente con alguno de los personajes. Ese es uno de los fines supremos de la literatura.
    Sería magnífico que los autores pudieran cuestionar permanentemente a sus personajes con los reclamos de sus lectores, pero cada uno de ellos tiene ya una vida propia.
    El libro TREINTA DÍAS fue escrito entre el 2004 y 2006.
    Gracias por leerme (también) de modo visceral y comprometido.

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