AVISO LEGAL


Los textos registrados y/o firmados por el autor del blog son de su propiedad. Está prohibido el uso de los mismos sin el permiso expreso y por escrito del autor. Cualquier uso no autorizado conlleva delito de apropiación ilegal de la propiedad intelectual. Asimismo, las citas de otros autores están debidabente consignadas en los créditos.
Los propietarios legales de imágenes de dominio público insertas aquí que desean se los retire, por favor dirigirse vía e-mail al autor/administrador de este blog, indicando con claridad las pruebas de su posesión legal.
Además informamos que en este sitio se usan ciertos cookies. Al entrar y buscar contenidos usted acepta el uso de estos cookies.
Gracias.


lunes, 3 de septiembre de 2012

EN HONOR A CHABUCA GRANDA

Escribe: Rogger Alzamora Quijano

Ahí va Martín y su mula, / (…) Llevan prendidos los ojos/ (…)de herida y hambre de pobres los dos, Martín y la mula. / (…)Y es la esperanza del pobre, / y es el consuelo del rico,un hombre de tez morena / y el alma como paloma.
(De: Coplas a Fray Martín – Chabuca Granda)

El de Chabuca Granda (María Isabel Granda Larco, 1920-1983) es, en mi opinión, fundamentalmente un aporte poético a la música. Letrista que evoca el ande de su niñez, la tierra amada, los paisajes urbanos de Lima y sus gentes. Pero es además Chabuca, una extraordinaria compositora de melodías ágiles, novedosas que rompen la monótona suntuosidad de los antiguos valses peruanos. Tal vez por ello logra el reconocimiento internacional en tiempos en que las comunicaciones y la difusión estaban limitadas en comparación con los actuales -además de ser valses peruanos, un género de poco arraigo internacional-. Sus canciones suelen tener un sello propio, de bien cuidadas armonías.
Al final de su carrera Chabuca hizo de la música negra peruana un bello tránsito entre la alegría inherente de esa raza y su propia concepción del ritmo, dándole un toque se sensibilidad y belleza con su lírica elegante y pulida.
Aunque no fue una eximia cantante, su voz logró atravesar ese requisito para atender fundamentalmente la necesidad de trasmitir y ahondar en el espíritu del oyente. Por ello, prefiero el dueto que grabó ella misma con el maestro Oscar Avilés: Dialogando (1968). Extraordinaria conjunción de la límpida guitarra del maestro y la voz emergida desde el alma de la gran Chabuca.

Fina cadencia en el anca,
brillantes se ven las crines,
y el nervio tierno y alerta
para el deseo del amo.
(José Antonio)

1 comentario:

  1. Merecido homenaje a Chabuca. Compositora peruana de alto nivel, aunque la voz no la ayudaba.
    Me gustó su escrito y además pude aprender algo más de su personaje.
    Es un deleite leerle!!!
    La música le da un gran estilo a su blog. Felicitaciones!

    ResponderEliminar