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lunes, 29 de diciembre de 2014

TARDÍA TANIA



Es año nuevo. No hay gente en las calles. Miro aquí y allá pero no veo a nadie. Hace el mismo sol de todos los años nuevos. Un sol pesado, inútil, vacío. He salido a caminar. Llevo lentes oscuros, sandalias y sombrero. Llevo también, debo decirlo, una sensación que más parece nostalgia y no tranquilidad. Respiro profundo, miro lejos, quedo mudo ante el silencio. Y agradezco a la vida por haberme puesto aquí y en momentos como este.
Los restaurantes están cerrados. Tengo hambre. No se escuchan voces. Los únicos murmullos vienen de los árboles que adornan la calle. Decido entonces caminar sin buscar nada, sin pensar en nada profundo. Sólo caminar, alimentar mi espíritu, ya que no mi cuerpo. Sobreparo antes de cruzar, pero me doy cuenta que los semáforos trabajan en vano.
Se me ocurre que esto se puede resumir en la palabra armonía.
He llegado al parque. Veo dos bancas ocupadas de un total de veinte. Las vuelvo a contar. Sí, veinte. Hay dos parejas de enamorados, una en cada banca, que parecen tener el mismo ritual previamente ensayado: se miran, se hablan, se sonríen, se acarician, parecen seducirse, pertenecerse. Me he quedado parado mirándolos. Este es el mismo parque que hace tiempo veíamos con Tania desde la ventana del séptimo piso del hotel. Flamean las mismas cortinas. ¿Habrá alguien allí? ¿Una pareja furtiva?
Un tipo cruza intempestivamente. Rompe mi abstracción pero no deshace mi paréntesis. La vida está llena de paréntesis. Voluntarios o no. Suelen apartarnos de la conciencia, de la sensatez, de la cordura, de la razón, de la realidad. En este mi íntimo paréntesis aparece Tania. ¿Qué estará haciendo en este momento? ¿Acaso dibujando eses en las arenas de playas ignotas? ¿Dejando sus huellas de gacela montaraz en calles y colinas provincianas? ¿Echando vapores de aliento en las heladas calles nórdicas? ¿Repartiendo su tiempo libre entre pasillos, cines, bares, conciertos, mercados, plazas centenarias, iglesias lúgubres? ¿Abriendo por fin su sonrisa al mundo? ¿Soslayando sus recuerdos en puertos olvidados, barcos idílicos, trenes monótonos? ¿Detestando los rotundos silencios para reemplazarlos por ruidosos afectos?
Suena mi teléfono. Es Paco. Me dice: ¡Feliz año nuevo!... Hey flaco, desmodórrate. Le debe parecer que no le escucho, por eso vuelve a decir: Alex, ¿me escuchas? Yo le digo que sí, que hable. Que se apure y me diga de una vez para qué llama. Paco suelta un improperio. Algo muy a su estilo y que yo conozco. Y cuelga. No me importa. No necesito su banal saludo de año nuevo. Hoy pertenezco a la nada. Soy rehén de la armonía.


De: EL JUEGO DE LA VIDA © 2014 Rogger Alzamora Quijano

sábado, 20 de diciembre de 2014

SIN HUMILDAD



Desafiante, altiva, esplendorosa. Fugaz como todas pero inmortal.
Real como todas pero única. Soberana de nada, dueña de todo.
Basta tu mirada para sembrar decepción oro oropel, veneno y maldición.
Cuando el tiempo expira lejos de sentenciarte te concedo,
olvidando nuestras caminatas, los cencerros de las vacas, el sol de todos los labios juntos, las frutas las flores y rumores de la encañada, el frío voraz de las montañas, los hoteluchos rojos como sangre de granada,
las yemas muertas de pintura, el hambre y las batallas.
Cuando el tiempo expira relegamos la brisa y las arenas, el mar y los cormoranes,
el valle las estancias y los sueños, el olor fecundo a nogal,
el tacto los espejos y los planes.
Al final resignamos tristeza pobreza y abrazo,
angustia necesidad minutos música versos
y todos los sinónimos de amor.

De: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2014 de Rogger Alzamora Quijano

viernes, 5 de diciembre de 2014

TEOREMA DE LA SOLEDAD



“Poco sutil en sus venganzas,
cómplice de la opacidad, secuaz del tormento,
adlátere de la nebulosa, abrazo del dolor,
beso que ahorca, consuelo que traiciona,
pierna que disuade, boca cruel,
ojos embusteros, verbo falaz.
 
Poco de sustento, de patria y libertad.
Todo de fiera voluble, flor venenosa, campo sin eco,
espacio sin azul y sin fondo.
Poco sutil en sus venganzas
noche ácida, silencio páramo y grito mudo,
pesadilla, pánico y urgencia,
penca voraz, cardo y corona.
Infarto de la memoria.
 

DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2014 de Rogger Alzamora Quijano

miércoles, 5 de noviembre de 2014

MACHU PICCHU SIDERAL




Hacia el arquetipo de la creación, simetría formas y trazos,
acápite de caprichosas juntas.
Hacia tu nombre, múltiplo de majestad.
Hacia asombro, piedra y acantilado, perplejidad exactitud y traslado. Historia orgullo tristeza.
Hacia la audacia, apellido de Pachacuti.
Victoria sobre el abismo, traje maravilla, visión esplendorosa, caudal de viento, solsticio del asombro.
Gama inagotable sobre el Willkamayu, colores trenzas fulgor piedra.
Danza del viento, clamor de la historia, honra y honor, muros y estirpe.
 
Hacia el cóndor de piedra y sus alas.
Hacia las escaleras inagotables y las ventanas luz rumbo Qhapaq Ñan.
Hacia Uku Pacha, entre piedra y piedra el hombre.
 
Hacia el concepto bizarro que te ha creado Machu Picchu sideral.
Hacia la inclemencia del olvido que has vencido.
Sol a sol, orquídea y roca, ande plano aire y dominio.
 
Hacia tus símbolos tesón, valientes incógnitos, voluntades indomables,
labradores y artesanos, albañiles sin pausa, creadores míticos de mundos insondables.
 
Hacia el sollozo y el orgullo.
Hacia la reflexión y el regocijo, la magnitud del paisaje, tu hombro Wayna Picchu.
Palpando la tarea, revelando oprobio e injusticia.
Sintiendo el reproche sobre grama y neblina, abismo portentoso.
 
Sobre terrazas y tambos, sobre tu cosmogonía.
Sobre quipus y amautas, uncus y ojotas.
Sobre lo Inverosímil, Magnífico, Fastuoso, Meseta de Arañas.
Manto de berilo engarzado, como un puma de nostálgico silencio.
Puma estupefacto, olfato infinito, árbol indescifrable y luminoso, alquimia y tenacidad.
 
Azul Machu Picchu de ocasos ornamentales, plenitud opulencia coyas y llameros.
Azul magistral, arquitectura y voluntad, sencillo parco aullido infinito, azul incandescente, azul generoso.
 
Flor organdí pétalos sin fin, aromas pétreos tallos abismales,
verdes indecibles, marrones légamo, blancos incógnita, amarillos perdón.
Color riguroso, color definitivo. Ciruelos de azote y exceso.
 
Grutas y aposentos, campos caminos.
Desfiladeros, escaleras desafiantes.
Piedra sobre piedra, mazorcas homogéneas,
Machu Picchu sideral solar epicentro,
lucero vasto en las montañas cuchillo.
Altura infinita, espuma y relámpago.
 
Hacia el arquetipo,
Machu Picchu sideral, caricia y espina.
 
 

DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2014 de Rogger Alzamora Quijano

sábado, 11 de octubre de 2014

CANTANDO A DIOMEDES



«Donde habite el olvido
En los vastos jardines sin aurora
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas..»
Luis Cernuda



Fue una tarde como hoy. Un viernes en que la oficina hervía de vendedores. Todos ajustaban sus cuentas, llamaban a clientes indecisos para cerrar algún trato imposible en la hora nona o iban y venían sudorosos y angustiados.
Un paisaje de locura.

- Buenas.

Entró sin esperar respuesta. Era ella, de blanca piel, ojos verdes, labios rosados, sonrisa cáustica, cabello amarrado, falda breve.


Así comenzó la cosa. Todo casual.
Nunca estuvo claro cuándo y por qué comenzaron, por eso se tuvieron que acostumbrar a la confusión. Tuvieron que reinventarse a cada minuto, tras un nuevo y peor caos. Habían distancias abismales que el amor parecía soslayar. Por decir, con la música. Aunque él hizo lo posible por condolerse con cada una de las canciones de Diomedes, ella detestaba cualquier otra opción. Valledupar y el Magdalena le salían por los poros y para diciembre ya todo parecía irremediable, a no ser por unos pocos devaneos en un alérgico rincón de San Borja Sur. Luego de eso poco y nada.
Era linda. Casi podía recordar su estampa.

Cinco noches para redactar el adiós. Cinco para intentar la ilusión.
En esas cinco ella se durmió siempre. En esas cinco él nunca.



DE: "EL JUEGO DE LA VIDA" Copyright © 2014 Rogger Alzamora Quijano

jueves, 9 de octubre de 2014

PREMIO NOBEL DE LITERATURA: EL PEDIGRÍ DE MODIANO



Escribe: Rogger Alzamora Quijano

Desde hoy Patrick Modiano (Boulogne-Billancourt, Francia, 30 de julio de 1945) ya tiene pedigrí. Ha ganado el Premio Nobel de Literatura 2014.
Cuando era cada vez más creciente el número de sus detractores y críticos; cuando los catálogos editoriales con su nombre en las librerías, por ejemplo de España, se habían reducido notoriamente, la Academia Sueca ha sorprendido a todos, y ha sorprendido –estoy seguro- también al propio Modiano con el premio. Sus novelas cortas, su nítida prosa de personajes sombríos casi subterráneos, sus escenarios grises (por lo general en la posguerra), no han sido precisamente lo más mediático ni popular en estos tiempos. No sé las razones, pero estoy seguro de lo que digo. Hoy las editoriales españolas tendrán que desempolvar sus títulos y anteponer la buena lectura al mero negocio.

El lugar de la estrella (premios Fénéon y Roger Nimier); Los bulevares periféricos (Gran Premio de la Academia Francesa); La calle de las tiendas oscuras (Premio Goncourt), Dora Bruder, Las desconocidas , Joyita, Barrio perdido, Un circo pasa, Accidente nocturno, En el café de la juventud perdida son algunas de las obras ineludibles del escritor francés.

Un París de tierras de nadie, una vida azarosa, desarraigada y muchas veces dramática no han dejado, sin embargo, huellas de lamento, desconsuelo, venganza o reclamo. Más aún, no parece importarle. No parece afectarle. No se deja conmover por sus dramas:
“Dejando aparte a mi hermano Rudy y su muerte, creo que nada de cuanto cuente aquí me afecta muy hondo. Escribo estas páginas como se levanta acta o como se redacta un currículum vitae, a título documental, y seguramente para liquidar de una vez una vida que no era la mía. Sólo es una simple y fina capa de hechos y gestos. (…) Y, no obstante, mi vida no era exactamente eso. Uno tiene la impresión de que todavía no puede vivir su vida de verdad y de que es un pasajero clandestino (…). Mis padres, dos mariposas extraviadas e inconscientes en una ciudad sin mirada. Las temporadas de grandes turbulencias traen consigo frecuentemente encuentros aventurados, de tal forma que nunca me he sentido hijo legítimo y, menos aún, heredero de nada. (…) Soy como un perro que hace como que tiene pedigrí. Mi madre y mi padre no pertenecen a ningún ambiente concreto. Tan llevados de acá para allá, tan inciertos que no me queda más remedio que esforzarme por encontrar unas cuantas huellas y unas cuantas balizas en esas arenas movedizas, igual que nos esforzamos por completar con letras medio borradas una ficha de estado civil o un cuestionario administrativo”.
La vida inestable (sus padres se separan muy pronto. La madre lo deja durante la infancia al cuidado de personas ajenas, como los porteros de la casa, luego con una amiga. Finalmente van, él y su hermano, de internado en internado, ella misma (su madre) en bancarrota y dependiendo simultáneamente de lo que le proveían sus amantes ocasionales o de la pensión que exigía al ex marido; el padre preocupado por mantenerlo a salvo de las tentaciones, pero también de él) desemboca en sus letras con desparpajo y hasta en cierta forma de comprensión: “A veces, como un perro sin pedigrí y muy alejado de la mano de Dios, siento la pueril tentación de escribir negro sobre blanco y con todo detalle cuánto me hizo padecer con su dureza y con su inconsecuencia. Me callo. Y se lo perdono. Todo queda tan lejos ya…”. O la nostalgia por su padre: "Llevaba diez años sin tener noticias suyas y supe de repente que se había muerto". Y para su madre unas pocas letras desabrigadas: “una chica bonita de corazón seco”.

Pero su afán de emanciparse con la literatura emerge nítido: “En las horas bajas del día, al volver de la oficina y, muchas veces, en la soledad de los domingos por la noche, me vuelve algún detalle. Me fijo mucho e intento reunir más y anotarlos al final del cuaderno de Bowing, en las páginas que se quedaron en blanco. Yo también empiezo a buscar puntos fijos. Es un pasatiempo, lo mismo que otros hacen crucigramas o solitarios. Los nombres y las fechas del cuaderno de Bowing me resultan de gran utilidad; de vez en cuando me traen al recuerdo un acontecimiento concreto, una tarde de lluvia o de sol. Siempre he sido muy sensible a las estaciones.” (El café de la juventud perdida)

En el universo de Modiano, Dekker, Louki, Carmen Blin, Ambrose Guise, Ghita Wattier, Jean, Victor Chmara o Yvonne son tan evidentes como la Gestapo, la Resistencia o la búsqueda de la imagen paterna. Y todo eso como una incesante búsqueda de la identidad.



lunes, 8 de septiembre de 2014

BOCANADAS



Unos pasos más allá distancia y derrotas subrepticias.
Tus palabras aroma a nobleza rezuman sepia nostalgia,
mínimos reproches, dos cuartillas a modo de poema,
bocanadas de esperanza.
 
Unos pasos más allá los estantes donde enmohece el pasado.
Les temo. No me gustan. Son trampas
hacia los acantilados del recuerdo
donde rompen oleajes de locuras virtuales.
 
Unos pasos más allá la conclusión.
Es tu sed de vivir como tu hambre de matar.




De: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2014 de Rogger Alzamora Quijano

jueves, 14 de agosto de 2014

viernes, 11 de julio de 2014

EL ADIOS PERTINAZ



"... que te quise y que te quiero, aunque estemos destinados a no ser"
(JULIO CORTÁZAR, Rayuela)



La foto no miente.
Desafiante, ojos tierra cabello tormenta.
Desafiante, dedos malvados
distracción para el osado artista que ha dominado
un creciente sismo en su cuerpo
al registrar trazo y color en el granulado papel de la memoria.
 
Cuando eras el vicio de mis ojos, cuando te prodigaba venias
te imploraba una sonrisa, te soñaba y te gastaba
sombra de tu sombra círculo perfección,
me arriesgué a morir a tus pies, mudo para siempre.
 
Perplejo ante la montaña de color de tu sonrisa y el ineludible designio de tus labios,
ante el cincel de tus uñas en mi espalda,
historia de dolor y gloria, de tenacidad y traiciones sucesivas,
de fragilidad. De odio.
 
Odio obsesión miedo renuncias musgos de la memoria
jardines vacíos esquivas quimeras.
Adiós pertinaz que llueve implacable.
 
Piel penumbra fruta rebosante desfiladeros y demás goces,
dedos rosados zapatos ambiguos cuello delicia ombligo gala.
Tus dos caras: ojos de azúcar y dientes de ajo.
 
La luna se quiebra versus mi duda.
Mi afán por creerte, por salvarte soberana del silencio
vengadora de los sueños faro de los extraviados.
La foto no engaña. Paz tormento canto grillo abandono
luz luciérnaga del bosque sol soledoso y moribundo.
 
Adiós tierra luminosa campo esperanza.
Todo se ha quemado bajo las costras.
Todo muere con la sombra de tu nombre.
 


DE: versos conversos Copyright © 2014 Rogger Alzamora Quijano

domingo, 22 de junio de 2014

CULTURA ES COMPARTIR TUS LIBROS










Escribe: Rogger Alzamora Quijano

Quizá les pasa lo mismo que a mí. Ver en la televisión, periódico o revista, a un entrevistado delante de su estantería atiborrada de libros me parece, por lo general, más una pose superficial y la alharaca de un presunto estilo, que una posición estética acerca del conocimiento, la literatura, la cultura o la vida misma. Un ejercicio del más puro esnobismo.
No me provocan admiración los avaros que guardan, escatiman y recelan sus libros.
Un nuevo concepto de cultura exige compartirla.
Compartir un libro es sembrar cultura, nuevos horizontes para la vida, conocimientos, abrir ante los ojos del lector mundos desconocidos, conceptos distintos.
Compartir libros es un deber fundamental en estos tiempos en que se ve cuán inmensa es la cantidad de gente sin acceso a ellos.
No se puede ser indolente ante la carencia de los demás, máxime si lo que necesitan es el alimento para la mente y el espíritu.
No se puede seguir cerrando los ojos ante los que necesitan y exigen cultura.
A más cultura, menos criminales, menos guerras, menos miseria, menos diferencias sociales. Y por cierto, mayor riqueza en todos los aspectos. Aquella riqueza inagotable del conocimiento humano.
Alguien común y corriente puede tener suficiente con tres o cinco docenas de libros en su biblioteca. Para un intelectual, escritor, ensayista o crítico literario, bastarían de doscientos a quinientos libros. Más de la mitad de ellos pueden ser libros digitales, guardados en los discos duros de su ordenadores. Entonces, aquellos anaqueles repletos de libros de pared a pared, habitaciones repletas de libros, son modas o costumbres obsoletas, exageradas y huachafas.

Otro aspecto tiene que ver con la conservación del planeta.
En un mundo cada más desprotegido, se siguen practicando y promoviendo la obsesión por las bibliotecas privadas, copiosas y fastuosas. La cultura -escasa para la mayoría- es cara, pero en este caso también es ajena.
Si acumular dinero es avaricia, acumular libros es mezquindad. Es incomprensible que cultos, eruditos e intelectuales, actúen como si la cultura fuese un derecho exclusivo de ellos.
La pirámide de la distribución de libros en el mundo tiene como base cientos de millones de gentes sin libros, y en la punta de la pirámide unos pocos dueños de grandísimas bibliotecas privadas. Bibliotecas que significarían, para los que se encuentran en la base de la pirámide, mayores conocimientos, más aprendizaje, mejor comprensión de los problemas del mundo y -en consecuencia- mejores posibilidades de encontrar soluciones.
Pregunto entonces ¿Tiene sentido acumular libros, mientras hay gente -en su mayoría niños y jóvenes- hambrientos de cultura y conocimiento?


EL FUTURO DE LOS LIBROS IMPRESOS

Como todo buen romántico sesentero, no voy a negar que también para mi es delicioso leer un libro impreso. Es especial, además de ser también una experiencia sensorial. Sin embargo, cada vez es más grande la necesidad de buscar alternativas para coadyuvar en la conservación del planeta. Todo papel viene de un árbol, por lo tanto, cada libro impreso contribuye al calentamiento global. Con los millones de libros que se imprimen diariamente en todo el mundo es de imaginar la cantidad de árboles que pierde el planeta por esa causa.
Entendamos entonces la necesidad de la lectura de libros digitales o electrónicos. Sus ventajas saltan a la vista: fácil acceso, menor costo, mayor practicidad, salvaguarda del planeta.
Si uno de los principales objetivos de un autor es escribir para ser leído, entonces no debería importarle si lo hacemos en formato digital. Existe, además, el soporte de mega tiendas y catálogos virtuales: iTunes, iBook, Amazon, Barnes & Noble, Google Play Books, Lulu, etc.
Cada vez es mayor el número de lectores de libros electrónicos y su popularidad va en aumento, pero es necesario promover y difundir esa ruta, también una buena oportunidad para reconciliarse con el planeta

AUTOEDICIÓN, UNA ALTERNATIVA INTERESANTE
Una herramienta para no desdeñar es la autoedición, pues con ella sólo se imprimen los libros por pedido.
Hay autores que se sienten mejor cuanto más numerosa es la edición de sus libros. Y la verdad es que a veces no venden ni la décima parte de lo que imprimieron.
Hay editoriales que buscan hacer caja publicando a autores mediáticos –“divas” de la farándula con escandalosas vidas o con ansias de alimentar sus egos, por ejemplo-, aprovechar el morbo colectivo y así vender sus libros basura, con fines exclusivamente crematísticos.
¿Para qué despilfarrar papel? Si tanto queremos un libro impreso bastará ordenarlo por internet y nos llegará a la puerta de la casa.

CULTURA ES COMPARTIR TUS LIBROS
- ¿Tienes abundantes o demasiados libros? Compártelos.
- No es sano para nadie que los libros languidezcan en las estanterías de bibliotecas privadas.
- Critica y censura a los acopiadores consuetudinarios que prefieren acumular y ostentar sus libros en vez de compartirlos.
- Los libros fueron escritos para leerse. Es imprescindible multiplicar los lectores compartiendo los libros.
- Practica la saludable costumbre de intercambiar libros.
- ¿Quieres comprar un libro digital y no lo encuentras? Cómpralo impreso, pero usado.
- Descargar un libro electrónico original es muy fácil, inmediato, barato (y hasta gratuito) y práctico.
- Solicita siempre formatos digitales de tus libros favoritos. Ello ayudará a multiplicar esta opción y mejorará la oferta de las editoriales.
- A menos que sea un libro fundamental para tu vida, compra un libro, léelo y luego préstalo, con una condición: que después de ser leído sea también prestado con la misma condición. Así el libro viajará indefinidamente de mano en mano.
- Refranes como: “quien presta un libro es un tonto, pero es más tonto quien lo devuelve” o “quien presta un libro pierde un amigo” son arcaicos, ridículos y nocivos en el mundo actual.

Un libro vale por lo que contiene, no por su apariencia o su formato.



sábado, 7 de junio de 2014

BERLÍN, CARNAVAL DE LAS CULTURAS - KARNEVAL DER KULTUREN



Escribe: Rogger Alzamora Quijano

Diez días antes del gran desfile, la noticia en todo Berlín es el Carnaval de las Culturas. En todo Berlín como en la escuela Volksschule conviven armoniosamente culturas tan disímiles como la latinoamericana, iraní, coreana o libanesa; razas, costumbres, tradiciones y lenguas; objetivos, edades e historias. El gran público toma las calles y puede ver gratuitamente muestras culturales de todo tipo, en un ambiente pacífico y efervescente. Bandas y artistas de todo el mundo llegan a este festival y pueden ser vistos de cerca por todos.

De algún modo, en estos días las actividades en Berlín giran alrededor del Carnaval. La fiesta urbana que se celebra durante cuatro días incluye un gran desfile, con bailes, carros alegóricos y la participación multitudinaria de todos los sectores. Grandes empresas auspician grupos, asociaciones culturales y comparsas. Es una forma de resumir la pluralidad de Berlín y su rechazo al racismo, al nacionalismo y toda forma de discriminación.
Inclusión es el concepto principal de este evento que data de 1996. Desde entonces, y aunque el racismo aún persiste, la población berlinesa la combate y arrincona, la confronta y denuncia. Y Karneval der Kulturen es una muestra de ello. La gente puede participar de las comparsas bailando dentro de ellas. Se pueden ver grupos étnicos diversos compartir bailes, danzas, representaciones artísticas y culturales en un mismo espacio. Es muy común ver las comparsas africanas atiborradas de europeos; los grupos musicales o de baile andino latinoamericano, acompañados por asiáticos y europeos, etcétera. El Carnaval de las culturas es heterogéneo, diverso . Es un claro mensaje de repudio a los neo nacionalismos y derechas radicales que, por cierto, todavía subsisten y persisten.


BAJO EL SOL TODOS SOMOS IGUALES

La transculturación, la cultura de la diversidad, la tolerancia y la inclusión hacia otras formas del pensamiento, arte, color de piel, lenguaje, religión o ideología, son las banderas que Werkstatt der Kulturen, organizadora del evento promueve y propugna.
El desfile, pleno de entusiasmo y alegría, inicia entre la Urbanstraße y Hermannplatz, recorre la Hasenheide, Gneisenaustraße, dobla hacia Yorkstraße y termina en la intersección con Möckernstraße en el histórico barrio de Kreuzberg, aproximadamente a las 21:30 y en medio de la algarabía general.
En el Karneval der Kulturen se mezclan razas y pieles, idiomas, religiones y costumbres. Se trata de la expresión artística que retrata la vida cotidiana en Berlín. No hay distingos, no hay excepciones, no hay exclusiones. La Alemania de estos tiempos convive pacíficamente en su generoso territorio que acoge a todos por igual. En especial en Berlín se puede decir que sus habitantes son ciudadanos del mundo. El Carnaval de las Culturas es la celebración de esa hermandad cotidiana. Son cuatro días de homenajes a la tolerancia y el respeto mutuo.

El Carnaval tiene su corazón entre cuatro hitos principales: Zossener Straße y Blücherstraße para Eurasia -música asiática y europea-; Tempelhofer Ufer y Mehringdamm junto al puente Zossener, para Latinauta -música latina-; Mehringdamm para Farafina -música africana-; y Bazaär Berlin entre Tempelhofer Ufer y Waterloo Ufer. El clima es amigable, las calles hierven de gente: mesitas para beber cerveza -que junto con la caipirinha son las bebidas preferidas-, eventos de teatro, puestas de arte, tiendas de souvenirs, gran variedad de gastronomía de todas partes del mundo, etc, forman parte del alegre paisaje del Carnaval. La gente va y viene, conversando, riendo, aprendiendo, compartiendo, reflejando en cada rincón y en cada espíritu la actual diversidad berlinesa.

Es el Carnaval de las Culturas: la fiesta del respeto por las minorías, la solidaridad con ellos, el respeto y admiración por sus historias, la celebración del internacionalismo y la inmigración, el derribo de las fronteras culturales, sociales, económicas y raciales.

jueves, 29 de mayo de 2014

LUZ DE LA MEMORIA


I

El río se hizo leyenda ante el gris de aquél día.
Los puentes perdieron distancia. Las cúpulas lanzaron sus brillos
desde el balcón floreado de ti.
El temprano paisaje emanó bullicio.
Bendita luz de la memoria. Bendita música nostalgia,
y un virulento golpeteo de desdichas dejó en la orilla la migraña recurrente.
 
La pesadumbre nos emboscó en el puente
cuando íbamos a dejar el candado que exige la tradición.
Tuvimos que pasar sin gloria
quizá porque abrigábamos temor,
quizá por la cercanía de la mezquita,
quizá por los reclamos mudos,
quizá por los agobios del futuro.
 
Tus ojos se hundieron en los tiempos idos.
 
Ir hacia el puente fue mucha ansia para poco deseo.
La rojiza tierra no nos dejó sembrar sueños y osadías,
porque ya los patos se solazaban en el frío.
Cuarenta minutos junto al río igual cuarenta fotos para el olvido.
 
 
II
 
El sol nada en el encrespado río y tu mirada en la modesta comarca.
Cantas los versos que escribiera tu padre, una historia de corazones partidos.
El aire enfría como tú. Los perros acusan los límites. Los colibríes beben de tu boca.
¡Se cumple la profecía imposible!
Te observo mirando las cumbres cuando el canto de la inocencia,
cuando la del sinsonte.
No importa el futuro inminente ni la soledad.
Bendita luz de la memoria. Bendita música nostalgia.
 
 
 
III
 
¿Qué fue de la ciudad de nuestros sueños?
Debo contarte: la piel de las naranjas se hizo gris, los verdes de nuestra casa hoy pintan morado.
La espléndida vista, los tejados rugosos, las calles sinfonía,
las veredas de colores, los supermercados y los bares,
los furtivos cigarrillos que parecían delito.
Todo quedó en el amarillo periódico de ayer que releo con la obsesión de la hora nona. Maqueta del pasado imperfecto.
Todo es conflicto en este recinto, mantel para una mesa vacía, lienzo precario, alfombra distinta, pasillo interminable como la madrugada.
Todo es nostalgia, sol en un alveolo, hojarasca de versos, premura de un presente despiadado y un futuro imposible.
Todo eso mientras te espero bendita luz de la memoria. Bendita música nostalgia.


DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2014 de Rogger Alzamora Quijano

domingo, 25 de mayo de 2014

WANDOR WINDOR



Wandor Windor era el primero de la fila. Quería jugar. Los demás lo quedaron mirando. Algunas burlas corrieron. Wandor Windor siempre estaba listo para todas las burlas del mundo. Se alisó el pantalón de polistel marrón sobre los gastados zapatos con soportes. Pilatos siguió eligiendo a sus jugadores. Tú aquí, hey Batán, tú Cacique, necesito un cirujano. Y aunque Pilatos, el todopoderoso alero zurdo tenía el ceño fruncido, los de su equipo estaban chinos de risa. Sabían que Wandor Windor era una garantía. No temía el peligro ni la chanza de los rivales. Medía un metro sesenta pero parecía gigante, inconmensurable. El Indio y su equipo lleno de macheteros y rascapiernas no dejaban pasar pelota ni jugador. Lelo, por ejemplo, era el de los brutales codazos que te dejaban sin aire para toda la vida.
El duelo se vislumbraba ardoroso y sucio.
Estaba en juego -con la media docena de incacolas- algo muy importante que no era fácil explicar, pero que todos parecían entender. En la canchita de tierra del barrio Tres Cruces se jugaría -como siempre- sin árbitro, sin reglas, sin piconerías y sin tiempo.
Wandor Windor había por fin llegado al arco, arrastrando sus pies, contorsionándose al colocar primero una muleta, después la otra. Sus omóplatos le sobresalían en la espalda, su pequeña cabeza rapada se hundía y volvía a aparecer. Su caminar dubitativo y la escuálida sombra que dejaba gotear sobre la tierra muerta, provocaban ironías disimuladas con impacientes calistenias. El Gordo César lanzó un improperio mientras se rascaba la protuberante panza. Wandor Windor no se inmutó.
Los cinco gatos que fuimos testigos del suceso pudimos ver a Wandor Windor remangarse la camisa y cuadrarse bajo los tres palos. Sus piernas aflojadas por la polio, las muletas firmes bajo sus axilas, sus excesivos huesos. Me pareció aún más invencible. Pilatos se paró en el centro, frente a El Indio. Lo miró, y pegando un furibundo bote con la pelota comenzó el partido.
Luego de dos horas y media, trece atajadas suicidas, dos dientes rotos, raspones y magulladuras y el rostro grotesco por las barrosas riadas de sudor, Wandor Windor emergió lentamente. Primero una muleta, después la otra, y se alejó sin apremio.


De: EL JUEGO DE LA VIDA Copyright © 2014 Rogger Alzamora Quijano

jueves, 22 de mayo de 2014

EL DESATINO



Tú no mereces ni siquiera un epigrama.
Ernesto Cardenal - Epigramas



Ella andaba por la calle extravío.
Él alistaba telaraña para la solitaria hormiga
harta de olvido.

Adiós amor efímero brillo fruslería,
astuto embustero.
Reina en pedazos petardo caricia,
que por una risa-fotografía perpetró desatino.
Bella apariencia labial rosado cejas perfectas
foto artificio orín champaña retoque soslayo.
Transeúnte de alcobas que salva muriendo,
ahogo tragedia vaso vacío.



DE: versos conversos Derechos reservados Copyright © 2014 de Rogger Alzamora Quijano


viernes, 16 de mayo de 2014

TU VOZ



Mi amor tu amor esperan que la muerte
se roben los huesos, el diente y la uña

Carlos Germán Belli - Poema
 
 
 
Secuestrado por los recuerdos miro el mar y las arenas candentes como tu piel.
El islote enfrente, los niños retozando.
El mínimo significado del tiempo, la inmensidad del quizás.
Tus manos de arena, tus abuelos, tu hermano,
tus padres son apenas una excusa.
 
Miro tu lengua ágil boca serena,
cabellos sin pausa, hombros sin peso,
danza de contorsiones suntuosas,
palabras sin sensación.
Caminos sin dirección.
 
¿Dónde está el sonido? ¿Dónde las evidencias, dónde los tatuajes
 
Todo se reduce a imaginar.
Escuchar al teléfono diosa melodía, tus arpegios.
Y yo torpes graves tosco desatino, milagro y propósito me siento.
Y me siento solo, sin evidencias.
 
Nada queda. Nada de tu almohada ni de tu cama.
Ni mis pesadillas que se atascan en tramos inconclusos tu abrazo,
pus de tu existencia que me infecta.
Solo la sal de tus mejillas, tu futuro en mis letras esquivas
y tu atinada sentencia.
 

DE: versos conversos Copyright © 2014 de Rogger Alzamora Quijano

sábado, 10 de mayo de 2014

AQUÉL GOCE PAGANO



Nota del Editor.- Ayer tarde me llegó desde Bogotá, y por gentileza de mi amigo Jorge Luis Villada, el siguiente artículo publicado en EL TIEMPO de Bogotá acerca del cierre de un legendario santuario de la música y la cultura, del que el mismo Jorge Luis me había contado hace varios años: "El Goce Pagano". Como melómano me conmueve el final de El Goce, como aficionado a las letras el siguiente sabroso artículo firmado por Juan Martín Fierro.

ADIÓS A LA RUMBA SALSERA DE SALOMÉ PAGANA

El famoso local fundado por César Pagano hace 26 años cierra sus puertas.

“El cierre de Salomé es triste y casi trágico. Muere una época”, me dijo el periodista Enrique Santos Calderón al saber la noticia.

No es para menos. El fin de Salomé en Bogotá es como imaginar la muerte de La Troja en Barranquilla, o de Zaperoco en Cali. No se trata de un simple bailadero de salsa, que también lo ha sido y muy bueno por cierto, sino más bien de un verdadero espacio cultural, un patrimonio de los bogotanos. Desde sus inicios, marcó una clara diferencia respecto a los locales tradicionales y ofreció una nueva alternativa a quienes buscaban fiesta con cultura. La rumba en esta ciudad no será la misma de hoy en adelante.

En Salomé gozaron por igual ministros y bailarines anónimos, todos unidos alrededor de una causa y una figura: la música con criterio programada noche a noche por su propietario, el investigador, escritor, gestor y periodista César Villegas, más conocido como César Pagano. ¿Por qué se cierra Salomé? ¿Cómo pudo pasar esto?, son las primeras preguntas que le lanzo.

“La zona rosa de Bogotá ha entrado en decadencia, lo mismo que el concepto de rumba que pregonan las nuevas generaciones. Los muchachos han traído una moda de beber en la calle, con todas las consecuencias de aglomeración, que impide la libre circulación; la basura, el vómito, la discusión y la pelea, con policías presentes. Esta inseguridad, desaseo y peligro espanta a la gente tranquila y gozona de la vida, que es mi clientela. El negocio no venía bien y, para rematar, perdimos un pleito que nos obliga a devolver el inmueble; ese fue el puntillazo”, comenta César, que ha dedicado 40 de sus 72 años al negocio de la rumba.

Los inicios de Salomé se remontan a 1978, cuando Pagano se instaló en Bogotá después de probar suerte en su natal Medellín con El Goce Pagano, una marca que con los años haría historia en la noche bogotana gracias al legendario local de la carrera 13 con calle 23, y a otros que se abrieron posteriormente en La Macarena y en la avenida Caracas con calle 74, en el norte de la capital.

“Con El Goce, que fue la antesala de Salomé, podemos afirmar que César Pagano generó a su alrededor un movimiento social que incluyó la literatura, el cine, el video, la fotografía y la promoción de nuevas agrupaciones musicales de salsa. El hecho más importante que provocó fue la participación definitiva de la mujer en la rumba. Se abrieron puertas a un nuevo público de la noche: las mujeres. Mujeres solas, en combo, bailando, poniendo música, bebiendo, proponiendo, seduciendo... Se ganó un nuevo espacio para la expresión de todas las mujeres de los diferentes sectores sociales”, afirma Bertha Quintero, percusionista, creadora de orquestas femeninas y subdirectora de Artes del Instituto Distrital de Artes de Bogotá (Idartes).

En marzo de 1988, cuando Salomé Pagana se instaló definitivamente en el local de la carrera 14 con calle 82, se convirtió en el bailadero preferido de artistas, intelectuales, políticos y estudiantes de todos los estratos y todas las edades.

Bruno Díaz, Juan Manuel Roca, Fernando Quiroz, Gloria Triana, William Ospina, Vicky Hernández, Stella Villamizar, Ramón Jimeno, Antonio Caballero, Mauricio Silva, Jorge Alí Triana, Fanny Mikey y Antonio Morales eran infaltables.

“César incorporó a la rumba salsera, bastante escasa e incipiente en la Bogotá de los 70, ingredientes adicionales al mero disfrute musical en medio de copas, valiéndose de análisis estilísticos, referencias históricas, publicaciones y conferencias. Muchos descubrieron la salsa gracias a César, quien halló en ella su propia razón de ser”, recuerda el actor, cantante y exconcejal Bruno Díaz.

Interminable es la lista de artistas colombianos y extranjeros que pasaron por Salomé. Su programación, en la que había días para la música de nuestras costas Caribe y del Pacífico, para el bolero en los ‘Martes de amarte’ y para disfrutar, a capricho de César, de toda clase de géneros, pasando por la música del Brasil, el tango, el flamenco, la música clásica y el jazz.

Entre los artistas y agrupaciones que brillaron en el escenario o como ilustres visitantes, se cuentan la Orquesta Aragón, Elíades Ochoa, Celina y Reutilio, La Orquesta Original de Manzanillo, Polo Montañez, Chucho Valdés, Diego el ‘Cigala’, Javier Colina, Omara Portuondo, Gonzalo Rubalcaba, Tata Güines y César Portillo de la Luz.

Juan Formell, ese coloso de la música cubana fallecido el pasado jueves, fue invitado de honor con su orquesta Los Van Van a descubrir un mural dedicado a ellos en el segundo piso del local. Por Colombia estuvieron Totó La Momposina, Sofronín Martínez, Teresita Gómez, Francisco Zumaqué, el Grupo Bahía de Hugo Candelario, la Banda La República, liderada por Juan Diego Valencia, La 33 y Yuri Buenaventura.

“César tendió la mano a músicos desconocidos de aquí y de afuera, aportando calidad y novedad a la oferta cultural de la ciudad. Salomé fue prácticamente un consulado de Cuba en Colombia, y cuando se radicalizó el bloqueo a la isla, en los 90, más se empeñó en divulgar géneros como la timba, el son y el bolero”, dice la editora Mabel Pachón.

“Salomé es una prolongación de la casa de César, donde no hay espacio para el mal gusto ni para las modas musicales”, complementa el médico paisa Jorge Arango.

Para el empresario y melómano Alfredo Escobar, “el gran aporte de Salomé fue enseñarnos que la rumba y el buen gusto musical sí pueden ir de la mano. César ha sido más un promotor y un difusor que un simple coleccionista. Desde los micrófonos de Salomé siempre dio crédito a los compositores”.

El Stalin de la salsa

Entre las incontables anécdotas que dejan las noches en Salomé, vale recordar que fueron muchísimos los clientes que se acercaron a la consola de sonido a pedirle una canción a César, para luego regresarse a su mesa (o a su casa) con el ego musical herido.

El asunto llegó a tal punto que Enrique Santos le endilgó a Pagano los remoquetes de el ‘Stalin de la salsa’ y el ‘Enver Hoxha de la salsa’, en alusión a su excesivo purismo musical. La frase de Santos, “pida lo que quiera, que él pone lo que le da la gana”, pronto fue de boca en boca.
Famoso también fue el llamado Comité de Salvación Pública del Oído, que con el respaldo de amigos como Jeannette Riveros, Gerardo Reyes, Orlando Bohórquez, Enrique Santos, Alfredo Escobar, Óscar Orjuela y Bertha Quintero, lideró en los 90 la creación del Fram (Frente Antimerengue), cuya consigna era desterrar el lado más comercial de este ritmo dominicano. Más recientemente, a través del Franreg (Frente Antirreguetón Idiotón), Pagano lideró la última de sus cruzadas musicales.

¿Qué hará Pagano después de Salomé? “Debo cambiar de actividad o hacer énfasis en otras tareas para poder subsistir, pues no tengo pensión de ninguna clase. De momento, seguiré con mi programa radial en Javeriana Estéreo y tendré más tiempo para escribir, investigar y dar conferencias. También quisiera que mis entrevistas a tantos músicos cumplieran una función social en los conservatorios, bibliotecas y facultades de música, complementando la formación de los estudiantes”.

¿Hay manera de que Salomé vuelva más adelante?, pregunto. “No lo descarto, pero no quiero cargar todo el peso solo. Quisiera ser más un director artístico y que otros se ocupen del manejo del negocio como tal. Hay algunas propuestas, pero de momento nada se ha concretado. Ya veremos qué pasa”.

Esta noche, cuando termine una época de oro en la rumba bogotana, Pagano soltará en público sus últimas arengas, rendirá homenaje especial a Juan Formell y a Cheo Feliciano, tocará la campana para incitar al baile, saludará uno a uno a sus amigos y presentará a Son de Millo, el conjunto de folclor Caribe liderado por Carlos Ramírez, y al cuarteto de saxofones de Rogelio Castro. Así se despide Salomé, un bailadero auténtico y sabroso donde todos dejamos un trozo de nuestra propia historia.


Juan Martín Fierro

Especial para EL TIEMPO

lunes, 28 de abril de 2014

SILFRA



Como era previsible hay un territorio adonde se han retirado las aguas de nuestros sueños.
Silfra,
su extrema belleza celeste como tú,
opaco como yo.
 
Hondura insondable túnel de ruptura.
Henos aquí, vituperados y gélidos.
Musgos sobre melenas de lava en Thingvellir.
Henos en el inhóspito, tan cerca y tan lejos.
Dos continentes de silencio.
 


De: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2014 de Rogger Alzamora Quijano

miércoles, 16 de abril de 2014

MIRADA DE EBISU



Ninguno sin mí, el quedado
O el ido en la redor del ciego…

Martín Adán - Aloysius Acker
 
 
 
Aquella enorme soga que nos ata es la pesadumbre y exuda dolor.
He aprendido a estar derrotado, alimentado de prórrogas.
Ni en la estepa se puede estar más abandonado,
ni en el poniente se encuentra sosiego.
 
Canto.
Canto para escuchar mi voz. Mi voz abatida.
Aplastada por tu disperso encanto
que llueve cada vez menos pero aniega el alma.
 
Es la soga de Izanagi a Izanami, mediodía en la montaña
donde el viento claudica.
Majestuoso santuario donde confluyen los siete cielos
el primer amanecer de ningún verano.
 
¿Y qué nos hizo desistir?
¿Acaso una turbamulta de fantasmas?
 
Es Amenomihashira tan amplia como exige el destino
para ir alrededor del mundo.
Y al término de una infinita vuelta regresar y seguir esperando.
 
Es la mirada de Ebisu en el mar de la noche.
En el humilde Lago Negro o en el extinto río que brama silencio.
 


DE: versos conversos Copyright © 2014 Rogger Alzamora Quijano

viernes, 14 de febrero de 2014

ME GUSTA TU NOMBRE



Me colma el cielo, me seduce su temible inmensidad,
más que su color sereno.
Me colma el cielo. Me seduce el infinito,
pero me maravilla tu nombre.
Por ejemplo, la cruz junto a la absurda letra.
 
Me colma el cielo pero más me inunda y envuelve
pronunciar la mezcla de jubilosas letras
y sinfónico alfabeto.
Me colma el cielo
pero me gusta tu nombre.



DE: versos conversos Derechos Reservados Copyright © 2014 Rogger Alzamora Quijano